El consumo de refrescos sin azúcar se asocia con mayores riesgos de muerte

Según estudio publicado recientemente en el Journal of the American Medical Association, se demostró que las personas que bebían dos o más vasos de refrescos por día tenían más probabilidades de morir de todo tipo de dolencias, en comparación con las personas que bebían menos de un vaso por mes.

La investigación encontró diferencias en los efectos sobre la salud de las bebidas que contienen azúcar frente a las que están endulzadas artificialmente. Los refrescos endulzados con azúcar se asociaron con muertes por enfermedades digestivas, mientras que un mayor consumo de versiones sin azúcar se asoció con muertes por enfermedades circulatorias, incluyendo cardiopatía isquémica, también conocida como enfermedad de la arteria coronaria.

Los investigadores no encontraron asociación entre el consumo de refrescos y las muertes por cáncer o muertes por la enfermedad de Alzheimer. Asimismo se observó que el consumo de mayores cantidades de refrescos azucarados y sin azúcar indistintamente, se asoció con el riesgo de muerte por la enfermedad de Parkinson. Estudios anteriores han relacionado el alto nivel de consumo de refrescos endulzados con azúcar y endulzados artificialmente con riesgos elevados de obesidad, diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares, reseñaron los autores.

Unos 50 investigadores, liderados por Neil Murphy, Ph.D., de la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer, fueron coautores del estudio. Se utilizaron datos recopilados en cuestionarios y entrevistas entre 1992 y el 2000. Los participantes del estudio se encontraban en el Reino Unido, Alemania, Francia, Italia, los Países Bajos, Dinamarca, Noruega, España y Suecia.

Beber más gaseosa con cafeína también se ha relacionado con dolores de cabeza por migraña, así como el consumir 32 onzas de bebidas energéticas en menos de una hora aumenta el riesgo de trastornos eléctricos en el corazón durante hasta cuatro horas después de que se consumieron dichas bebidas, según un pequeño estudio de 34 voluntarios sanos entre las edades de 18 y 40 años, según lo publicado en el Journal of the American Heart Association.

“Los refrescos son seguros de consumir como parte de una dieta equilibrada y los autores de este estudio reconocen que su investigación no indica lo contrario”, dijo en defensa de las gaseosas, William Dermody, portavoz de la American Beverage Association, un grupo comercial que representa a los fabricantes de refrescos. “Las compañías de bebidas de EE UU están comprometidas con la innovación y trabajando para reducir el azúcar, al introducir más opciones que nunca, con menos azúcar y cero azúcar. Hoy, más de la mitad de todas las bebidas en el mercado no contienen azúcar. Nadie debe consumir demasiado azúcar, y defendemos la seguridad y la calidad de nuestros productos” agregó.

Algunas ciudades han tratado de frenar el consumo de refrescos imponiendo impuestos a las bebidas, con resultados mixtos. El consumo de refrescos y otras bebidas azucaradas cayó un 21% en zonas de bajos ingresos de Berkeley, California, donde se impuso un impuesto de 1 centavo por onza de refresco en 2016, mientras que un estudio en Filadelfia demostró lo contrario al comprobar que no bajó mucho el consumo al aplicar la misma medida, en parte porque los residentes que querían comprar bebidas gaseosas condujeron a áreas vecinas donde no había impuestos a los refrescos.