Foto: vía Facebook.

Es en Rumania, en donde la comunidad está indignada, con dolor y temor. El caso de Alexandra Macesanu, causó un sinfín de manifestaciones. El resto del mundo también se une a la causa. La adolescente llamó 3 veces a la policía, no respondió; la violaron, asesinaron y quemaron. 

Por Soy Carmín

Alexandra Macesanu, es un nombre que está haciendo historia. La gente de Rumania no permitirá más injusticias. Ha sido tanta la presión social, que el primer ministro no tuvo otra opción, que despedir al ministro de educación. Esto, porque emitió comentarios realmente fuera de lugar, al darse a conocer el secuestro de Alexandra al Oeste de la capital en Bucarest.

Ecaterina Andronescu, quien en su momento era ministro de Educación de Rumania, declaró en plena televisión abierta, que a la adolescente no le enseñaron a no subirse en coches extraños.

La población se enfureció y exigió su renuncia. Pero, eso no fue todo, también el jefe de policía de Rumania, Ioan Buda, fue despedido. Por su parte, Nicolae Moga, ministro del Interior, renunció.

Las pruebas son claras, la adolescente llamó a emergencias, no una vez, tres veces, pero parece que la policía no tenía tiempo. Pues, acudió al llamado 19 horas después. ¿Por qué?

La tensión y rabia entre los ciudadanos es evidente, miles de manifestantes en las calles exigen justicia y no aprueban el lento actuar de las autoridades.

Los restos calcinados de la adolescente, fueron encontrados en la casa de un hombre de 65 años. Gheorghe Dinca, fue detenido y confesó que violó, mató y calcinó a la adolescente. Pero, también dijo que había matado a otra mujer, Luiza, de 18 años, quien era buscada desde el mes de abril.

De hecho, la inspección se llevó a cabo en presencia del hombre, las autoridades encontraron huesos por toda la vivienda y las manchas de sangre en las paredes simplemente eran escalofriantes.

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