Cuando se habla del beso negro, siempre ha existido cierto nivel tabú, sin embargo, aquellos que han llegado a practicarlo aseguran que puede resultar muy placentero en el acto sexual.

El sexo oral anal es una práctica sexual que se debe probar al menos una vez en la vida puesto que la boca, húmeda y cálida, al hacer contacto con el periné (ubicado entre los genitales y el ano) puede causar grandes niveles de placer hasta llegar a alcanzar un orgasmo.

Si estas considerando en intentar esta práctica sexual, existen algunos tips que podrían ayudarte a volverlo una experiencia única y evitar cualquier tipo posibilidad de sentirse arrepentido luego de haberla ejecutado.

Ten paciencia

Al ser primerizos en la práctica del beso negro, es importante considerar que se debe tener mucha paciencia.

Comienza masajeando suavemente los gluteos; besa y lame la espalda baja de tu pareja antes de que llegar al ano. El sentimiento de espera ayuda a aumentar el erotismo y la excitación.

No tengas miedo

Es comprensible que la idea de besar o lamer el ano puede causar cierto choque. No tengas miedo de hacerlo y comienza besando levemente el ano de tu pareja y la piel que lo rodea.

Una vez que ambos se sientan con más confianza, puedes intentar presionando tu lengua directamente contra la apertura anal.

Una vez que ambos hayan comprendido de lo que trata el beso negro, disfrutarán cada segundo.

Diferentes posiciones

No tengas miedo de llevar a cabo esta práctica en diversas posicones. La idea es buscar la manera de que ambos se sientan lo suficientemente cómodos y en confianza.

Algunas de las posiciones más recomendadas para llevar a cabo el beso negro son el 69 y la pose del perrito.

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