La gente suele creer que el Tonayán es un mezcal, pero en realidad es un licor de caña que seca la boca y si se toma sólo raspa la garganta. Es por eso  que los bebedores evitan el mal trago mezclándolo con otra bebida para atenuar o disimular su sabor.

El licor tiene un tenue color caramelo y viene en una botella de plástico con capacidad de 250 ml. Su olor fermentado es una característica que comparte con otras bebidas de bajo costo. Este licor es muy popular en México, sobre todo en jóvenes y  gente de bajos recursos, debido a que su precio ronda los USD 1,30.

El Tonayán fue creado en Jalisco, un estado en el occidente de México famoso por sus tequilas. Es distribuido por Grupo Corona, fundado por Armando Corona Robles , que en total maneja 20 marcas de licores.

Corona Robles fundó el Grupo Corona en 1955, donde también se producen los tequilas Rancho Escondido y Gran Douglas.  Además, la empresa es importadora de vino y brandy a Estados Unidos y Centroamérica.

Tonaya es la localidad que le da el nombre a esta bebida, se localiza en la parte sur del estado de Jalisco a una altura de 900 metros sobre el nivel del mar. El vocablo significa “al oriente donde sale el Sol“. El poblado está ubicado al sureste de la entidad y se encuentra en medio de la Sierra de Pelayo y Sierra de Tonaya.

En la Encuesta Nacional de Adicciones del 2011, la última donde se preguntó cuál era la bebida alcohólica favorita, los jóvenes entre los 12 y los 17 años la ubicaron en el segundo lugar, solo detrás de la cerveza.

El Tonayán suele incluirse en un trago conocido como “aguas locas”, un cóctel barato a base de alcohol de bajo costo mezclado con agua natural o gasificada y un sobre de polvo saborizado o jugo. Es la opción cuando las botellas y las cervezas se terminaron y la gente quiere seguir bebiendo, pero ya no hay mucho dinero.

La mezcla de las aguas locas hace que el sabor del Tonayán se pierda, pero es un aturdidor.

El principal problema de este licor de caña es que su etiquetado no incluye una descripción con los elementos que lo componen. Los consumidores no saben qué tipo de alcohol contiene la botella ni con qué otras sustancias está mezclada.

Las bebidas sin etiquetado explícito violan el derecho a la información del consumidor y otras normas, explicó Jesús Antonio Orueta Álvarez, subdirector de hospitalización y proyectos clínicos de los Centros de Integración Juvenil A.C, al portal Sin Embargo.

Orueta Álvarez también habló del efecto nocivo para la salud de las bebidas alcohólicas de bajo costo. El consumo de cócteles mezclados con saborizantes tienen efectos secundarios como aumento del proceso de la gastritis, vómito, pérdida del estado de conciencia y problemas respiratorios.

Y en general, el consumo de destilados de caña dificulta la absorción de la vitamina B, como la Tiamina, que a nivel cerebral provoca pequeñas hemorragias y alteraciones causantes de la pérdida de memoria y la vista.

La Procuraduría Federal del Consumidor agregó en 2006 al Tonayán en la lista de marcas que engañan a los compradores.  Durante mucho tiempo,  la etiqueta lo denominaba como licor de agave, pero a partir de ese año cambió su denominación a licor de caña.

Deja tu comentario desde Facebook