Este viernes, miles de personas se acercaron a una casa funeraria en El Paso para darle el último adiós a Margie Reckard, una de las 22 víctimas mortales del tiroteo en Texas. Nunca la conocieron en vida, pero su esposo, Antonio Basco, había invitado a los ciudadanos al funeral porque él y Margie no tenían familia.

Durante el velatorio, los asistentes reconfortaron al desconsolado viudo. Lo abrazaron, lloraron con él y le mostraron todo su apoyo. La historia conmocionó al mundo y se convirtió en un símbolo de unión de la comunidad frente a la masacre. Sin embargo, sólo un día después del funeral, la camioneta de Basco desapareció. La encontraron horas más tarde destrozada, reveló en Facebook Vanessa Kondow.

“¿Qué mie*** le pasa a la gente? Él enterró ayer a su mujer y ahora esta mie***. Le dijo a mi esposo que quien lo hizo, también robó una máquina para lavar a presión que tenía en un pequeño remolque, y que solía usar para lavar automóviles”, denunció la mujer, propietaria de la empresa de remolques que transportó la camioneta de Bosco, después de que la encontraran vandalizada.

Angel Gomez, que coordinó muchos de los funerales de las víctimas de El Paso, confirmó a Fox News que el vehículo Ford Escape de Basco había sido robado. Dijo que había hablado con él sobre el incidente, y que le contactaría de nuevo para conseguirle una nueva camioneta o reparar la que le destrozaron.

Él no fue el único que se ofreció a buscar un nuevo vehículo para el viudo. Muchos usuarios de Facebook quisieron realizar donaciones para comprarle a Antonio Basco un SUV. Sin embargo, contó Kondow, Basco no quiere que nadie le regale un auto.

“Sólo para que lo sepan. El señor Basco no quiere un vehículo nuevo. El Ford Escape era de su esposa y él siempre quiso mantenerlo. Él tiene su propio auto. Si alguien quiere ayudar, lo que más le gustaría es que se repare el Escape porque él tiene ese recuerdo de su esposa“, explicó Vanessa Kondow.

Un funeral multitudinario

El sábado 3 de agosto, Margie Reckard era una de las personas que se encontraban en el Walmart de Cielo Vista cuando inició el tiroteo perpetrado por Patrick Crusius, un hombre de 21 años que “quería matar mexicanos”.

Cuando Basco se enteró de la noticia del ataque en el supermercado, intentó contactar  a su mujer. Después, recorrió cada hospital con la esperanza de encontrarla. Unas 24 horas más tarde, le notificaron que Margie era una de las víctimas mortales de la masacre, informó The Dallas Morning.

Al organizar el velatorio de su esposa, Basco le comentó a la Casa Fúnebre que ellos no tenían familia, y que nadie vendría a su entierro. Por ese motivo, la funeraria decidió hacer un llamado en su cuenta de Facebook para invitar a los vecinos.

“El señor Antonio Basco estuvo casado durante 22 años con su esposa, Margie Reckard. Era su única familia. Le da la bienvenida a cualquiera para que asista a los servicios de su esposa. El viernes 16 de agosto, Perches Funeral Home Northeast en 4946 Hondo Pass de 5-9pm. Vamos a mostrarle a él y a su esposa un poco de amor de El Paso”.

La publicación logró más de 14.000 reacciones y se compartió 10.000 veces en pocas horas.

Deja tu comentario desde Facebook