Alejandro Quiñones

Coach finanzas personales

Escucho a muchas personas quejarse de todas las carencias que existen en Venezuela, de la falta de servicios eficientes, de la cantidad de bienes que existían y desaparecieron, de los retos y obstáculos que vivimos diariamente y, claro, razones sobran para lamentarse. Ahora bien, lo interesante de este momento coyuntural en nuestro país es que vivimos dos caras de una misma moneda, es decir, son exactamente esos espacios vacíos las oportunidades que debemos aprovechar en este instante. Y no cuando pase, no cuando unos se vayan y vengan otros, no cuando la situación económica mejore. No, no, no, la oportunidad para capitalizar estos nichos vírgenes o desasistidos es ahora, apostando a ese mercado que ha decidido quedarse en Venezuela. Sencillamente, seguir viviendo en un país que sigue siendo el hogar para muchos.

Venezuela está en un momento sumamente interesante desde el punto de vista comercial. El movimiento de divisas ha provocado el comenzar a sincerar los precios de bienes y servicios en todo el país.

Sin embargo, para poder emprender con éxito en Venezuela, muchas cosas deben cambiar. Estamos en un momento propicio para construir país y eso se hace desde la honestidad, el compromiso, la disciplina, el trabajo consistente a mediano y largo plazo, teniendo visión de futuro y trabajando algunos otros aspectos indispensables para poder sacar a Venezuela hacia adelante de una vez por todas. El modo bachaqueo no cabe en esta fórmula, la viveza criolla tampoco; el enriquecimiento ilícito no puede ser el norte de quienes amamos este país y deseamos verla próspera.

Por otro lado, el sector privado debe ser protagonista en este camino, porque el emprendimiento genera oportunidades, empleos, ingresos y muchos otros beneficios para una población que desea fervientemente salir adelante, mejorar su calidad de vida, elevar sus ingresos y dar lo mejor a sus familias. Los cambios trascendentales no solo deben ocurrir en Noruega o Barbados, comienzan en cada uno de nosotros. El compromiso colectivo y el cambio de mentalidad serán cruciales, independientemente de quien ocupe Miraflores.

Venezuela nunca antes había vivido una situación tan particular pero, sin duda alguna, nunca antes habían existido tantas opciones en un mismo lugar. Recuerda: la competencia llegará de nuevo, los grandes capitales volverán a nuestro país. La pregunta es ¿estás preparado?, ¿estás dentro del mercado?, ¿lograste posicionarte con fuerza?, ¿maduraste tu emprendimiento? Estas y muchas otras preguntas son las que debes responderte. Si la respuesta es no, ¡apresúrate! porque no queda mucho tiempo.

No me cabe la menor duda de que Venezuela vivirá un salto cuántico, un crecimiento exponencial de los ingresos y del producto interno bruto. Hoy en día la mayoría de los bienes y servicios continúan estando por debajo de su valor real si se comparan con los precios internacionales, así que hay mucha tela que cortar y mucha historia por delante. Llegó el momento de avanzar, de crecer y de dar el resto para salir de una vez por todas de la crisis en la que otros, satisfaciendo intereses propios, nos metieron hasta dejarnos al filo del precipicio.

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