El ataque de Los Angeles Lakers en bloqueo y la desaparición de Anthony Davis

Los Angeles Lakers pierden la primera ocasión de celebrar el triunfo. Solo les queda una noche de margen de error. Caer en la madrugada del lunes igualaría la serie 3-3 y dejaría en manos de Miami Heat el momento de la serie por la remontada. No pueden celebrar en Hollywood, menos tras los problemas físicos que mostró Anthony Davis en la derrota del Game 5.

El juego ofensivo de Lakers se caracteriza por el peso de sus estrellas. El dúo LeBron James y Anthony Davis, el mejor del planeta, da sentido a la estructura de Frank Vogel y sostiene a la nómina de jugadores de rol, una muy profunda, pero de calidad mejorable. Estos Lakers no necesitan otra estrella más, sino jugadores de rol que inspiren confianza y sean seguros de vida. Uno o dos retoques es lo que precisan, independientemente del resultado de las Finales.

Así, y con otra figura muy inteligente como Rajon Rondo, los Lakers juegan desde el liderazgo de LeBron y la comunicación de sus jugadores. Pocos equipos hablan tanto en sus ataques como estos Lakers. Bron y AD están en constante correspondencia, mientras Rondo sirve de apoyo y, hasta en ocasiones, de salvador en tramos cortos. No lo ha podido ser el veterano base en los últimos dos encuentros, expone el análisis de Nacho Losilla para NBA.com.

Los Lakers sufren ahogados en la defensa de Miami. Erik Spoelstra mandó una orden clara que sus soldados ejecutan a la perfección: mandar tres o cuatro hombres sobre James y Davis cada vez que huelan la zona. Permitir a estas dos bestias el más mínimo espacio en la pintura es sinónimo de derrota. Ni zona, ni dos contra unos agresivos, los Heat sofocan el área de las dos potencias para que se vean obligados a soltar el balón.

Davis ya venía con lesión de los anteriores partidos. Sin embargo, es este Game 5 el que agrava sus problemas en el tacón derecho. Es habitual que haya este tipo de cargas en unas Finales, lo raro sería no encontrarlas. La cojera de la Ceja era evidente y dolorosa desde el sofá de casa. No pinta bien, aunque nadie conoce mejor el cuerpo de Davis que él mismo. Dijo tras el partido que estará bien para el domingo.

Sí afectó esto a su final de partido. El último cuarto de Lakers fue en exclusiva balón a LeBron y seguir su dirección. Estaba desatado, uno de sus mejores partidos en Finales. Así, los Lakers emplearon la habitual variedad de bloqueos que tienen y que invaden la NBA actual: bloqueos directos con un pequeño (Danny Green o Kentavious Caldwell-Pope), hacer James el papel del roller (continuador) o indirectos. Precisamente lo que menos sucedió fue que el balón pasase por manos de Davis, el mejor ejecutor de Lakers.

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