Matthäus: Se equivocó Codesal, no fue penal en la final contra Argentina

Hablar de Lothar Matthäus es simplemente resaltar la constancia y liderazgo en un jugador, digno dueño de la banda de capitán en la selección de Alemania Federal, que en Italia 90 se tituló campeona del mundo.

Este talentoso balompedista nació en Erlangen el 21 de marzo de 1961. Para 1982 fue convocado al seleccionado germano para jugar el primero de cinco mundiales, actuando en solo dos compromisos desde la suplencia en el comienzo de un récord que le pertenece: el de 25 partidos mundialistas. En su primera vez, los teutones cayeron en la final ante los italianos. Matthäus participó en cinco Copas Mundiales de forma consecutiva. Tras la de 1982, sumó las de 1986, 1990, 1994 y 1998, estando en tres finales también consecutivas con la Mannschaft, pero sin jugar en esa primera.

Su mejor Mundial fue sin duda el de Italia 90, donde condujo a Alemania Federal al tricampeonato y levantar la copa en el estadio Olímpico de Roma. En ese torneo él estaba encargado de ejecutar los tiros penales, como lo hizo para el gol del triunfo en Cuartos de Final ante Checoslovaquia. Pero en la Final asumió con hidalguía la decisión de no cobrar el que significaría el triunfo ante Argentina por no estar cómodo con sus botines, que los había cambiado. Le cedió la responsabilidad a Andreas Brehme, este anotó y Matthäus levantaría la copa como capitán. En ese mismo año fue elegido Jugador del Año en Europa y el año siguiente fue galardonado como el mejor futbolista por la FIFA. Derrotaron a Argentina, que los había vencido previamente en la final de México 86. Asistió también a Estados Unidos 94 y Francia 98, despidiéndose en ambas en Cuartos de Final.

«Para mí, en esa final (1990) hubo un penal muy claro para Alemania y fue al comienzo del segundo tiempo: de (Sergio) Goycochea a Klaus Augenthaler», dijo en entrevista con Cristian Grosso del diario argentino La Nación.

Le preguntó al capitán alemán sobre la falta de (Roberto) Sensini sobre (Rudi) Völler y se confiesa: «Yo estaba muy bien ubicado. Veo que hay un contacto, pero para mí no fue suficiente para cobrar penal. En un partido así, si va a cobrar un penal, el árbitro tiene que estar 100% seguro de que la infracción fue clara. Y para mí no fue tan clara. Pero no creo que haya sido a propósito de parte de Edgardo Codesal (el árbitro mexicano de la final). Tal vez él estaba en una posición diferente y para él fue claro».

En el 90, ganaste. ¿En el 86 hubieses preferido no marcar a Diego Maradona en el Azteca?, pregunta el medio argentino.

“Seguro. Aquel fue el Mundial de Maradona. No recuerdo que algún jugador haya dominado tanto un Mundial como Diego entonces. Tal vez podría compararse con lo que hizo Ronaldo (con Brasil) en el Mundial 2002. Por eso (Franz) Beckenbauer (el técnico) le temía un poco, quizás demasiado. Nosotros teníamos muchos defensores, y yo estaba en la ofensiva. Teníamos dos delanteros y dos volantes ofensivos, uno era yo que jugaba de 8. Pero Franz me retrasó, me sumó a la defensa, y no puso a otro delantero. Nos mantuvimos con seis jugadores defensivos y me sumó a mí, con lo cual quedaron apenas tres jugadores en la ofensiva. Beckenbauer tenía demasiado respeto por Maradona y traicionó el estilo. Con él tuvo todo el respeto que no tuvo con (Michel) Platini (la estrella de Francia) en las semifinales. Porque en aquel partido fue otro compañero quien marcó a Platini. No yo. Y a Francia le ganamos [2-0, en Guadalajara]. Entonces, ¿por qué cambió? Porque Maradona era Maradona. En ese momento, en el 86, Maradona era el mejor del mundo. En la Copa del 90 no estaba en su plenitud”, comentó.

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