Día mundial de la lucha contra el cáncer de mama: Pacientes oncológicos en Venezuela «se entregan a Dios» ante imposibilidad para costear tratamientos

cancer de mama

«Este año no me he podido hacer ningún tipo de chequeo, ni siquiera un perfil 20. No he podido ni siquiera cumplir el post-tratamiento porque no llega a Venezuela y afuera es sumamente costoso, pero tengo mi confianza puesta en Jesucristo«, contó a RCTV Magbis Vargas, quien es paciente oncológica desde el 26 de diciembre de 2014, cuando fue diagnosticada con cáncer de mama.

Su realidad es la de muchos pacientes con cáncer en Venezuela que diariamente tienen que convivir con frases como «no hay», «no lo consigo», «no me alcanza», al momento de cumplir su tratamiento.

En promedio, el tratamiento para costear la recuperación de los ciclos de quimio y radioterapia, cuesta alrededor de $200, los cuales para una trabajadora pública como Vargas -cuyo salario es de apenas $4 al mes-, son imposibles de conseguir.

«Cuando iba al Seguro Social me decían que no, que fuera el otro mes, que hablara con el oncólogo para que me cambiara el tratamiento porque ese tiene mucho tiempo que no viene a Venezuela y no sabría decirte cuándo llega», explicó a RCTV la paciente, quien además especificó que esas excusas se las daban después de que ya le habían cambiado una vez el tratamiento.

Según explicó Vargas, el tratamiento es necesario para cinco años y «solo lo tomé por dos años y medio». «La posible consecuencia es que el cáncer regrese (…) Por lo general las personas que sufren cáncer, tarde o temprano, terminan recayendo con algún otro órgano o haciendo metástasis. Este tratamiento evita que el cáncer vuelva al cuerpo en los primeros cinco años«, dijo Magbis Vargas.

Al ser consultada respecto al costo de los exámenes y las consultas de control necesarias, Vargas expresó que oscila entre los $400 y $600 al año en Venezuela, un país cuyo salario mínimo es de apenas $2.

«Nada más el eco mamario, la mamografía y la densitometría salían en 11 millones de bolívares ($24 según la tasa del Banco Central de Venezuela). Mi sueldo apenas es de 1.500.000 bolívares, para mí es imposible reunir. Eso sin contar que yo tendría que hacerme perfil 20, densitometría ósea, marcadores tumorales. Tengo pendiente un gammagrama óseo que hasta el año pasado salía en $200. Es totalmente imposible», explicó.

Por otro lado, una consulta oncológica en Venezuela ronda los $40, lo cual -para un ingreso como el de Magbis Vargas- es imposible asumir.

En cuanto a la ayuda de las fundaciones, la paciente residente de Guarenas, estado Miranda, lo implica una complicación en su traslado al médico, indicó que todas las ayudas se encuentran suspendidas y «la situación con la pandemia es aún más difícil».

El otro lado del cáncer

Franca Racioppi, residente de Guatire, también en el estado Miranda, es paciente oncológica desde el año 2011 y, «luchando por todos lados», ha logrado vencer la enfermedad y conseguir el tratamiento para su recuperación.

Foto: María Fernanda Zanella

Sin embargo, la lucha no ha sido fácil, pues sin la ayuda del Estado, en un país como Venezuela, la lucha en contra del cáncer se vuelve cuesta arriba a causa de los altos costos de los tratamientos y de la emergencia humanitaria compleja que se encuentra atravesando el país.

Racioppi fue operada el 1 de julio de 2011, cuando le extrajeron un tumor que parecía ser benigno, pero al contar con antecedentes de cáncer de mama en su familia, el equipo médico a su cargo decidió intervenirla quirúrgicamente.

Para esa fecha, la situación en el país respecto a los pacientes oncológicos no era tan difícil, todavía se podía encontrar los tratamientos y el Instituto Venezolano de Seguros Sociales (IVSS) aún prestaba el apoyo en su farmacia de medicamentos de alto costo.

«Cuando a ti te dicen que es cáncer, tú asocias eso con muerte, pero fue un momento en mi vida dónde me pregunté: ‘¿qué hago’?’. ¿Me echo a morir o sigo luchando? Yo decidí luchar y seguir adelante», contó a RCTV Racioppi, quien actualmente se encuentra totalmente libre de cáncer y cumpliendo -como puede- su tratamiento.

Después de 8 quimioterapias y 34 radioterapias, Franca Racioppi aseguró que «todo es cuestión de actitud y mucha fe en Dios».

Al ser consultada respecto a sus exámenes y consultas de rutina, la paciente expresó que se encuentra «al día» con todo, pese al alto costo.

«Por ahora estoy cumpliendo un tratamiento por 10 años, el seguro social me está dando el medicamento, pero llegó un momento que no lo tenía y tuve que buscarlo fuera del país. Tengo que sacar el dinero de donde no lo tengo para poder costear eso«, agregó.

Racioppi recomendó hacer lo que ella llamó un «por si acaso» y guardar reservas de tratamiento, para cuando no se consiga o el ingreso familiar sea bajo.

Foto: María Fernanda Zanella

¿Qué les queda a los pacientes oncológicos?

«Lo que a mí me ayudó fue mi fe en el señor Jesucristo, saber que tengo alguien en quien puedo confiar y en quien puedo refugiarme. No te puedo negar que hay momentos en los que me da tristeza y dolor. He despedido muchísimos amigos por esta enfermedad y es muy difícil (…) mi mensaje real sería que pongan su confianza en Dios, una buena alimentación, en la medida de lo posible«, recomendó por su parte Vargas, para los pacientes con cáncer.

Ambas pacientes coincidieron en que «hay que mantener una buena actitud», pese a la situación. «Yo no lo tengo todo, pero tengo mi confianza puesta en Jesucristo«, agregó Vargas.

Desde otra perspectiva, Racioppi recomendó hacer lo «humanamente posible» para conseguir el tratamiento y sus medicamentos.

«Hay que poner siempre a Dios por delante, tener una actitud positiva y mucha fe. Porque el cáncer es una enfermedad que detectada a tiempo se puede salir victoriosa, como he salido yo», concluyó Racioppi.

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