Sumérgete en los «Infinity Mirrors» de la artista japonesa, Yayoi Kusama

A los 16 años Yayoi Kusama vivió los horrores de las dos bombas atómicas que en 1945 cayeron sobre Hiroshima y Nagasaki, que provocaron un impacto emocional que desembocó en demencia que a pesar de todo, le abrió un camino lleno de éxitos en el mundo artístico.

A través de la exhibición «Infinity Mirrors», la artista invita a los espectadores a sumergirse en su complicada mente y a explorar el infinito a través de seis salas rodeadas con espejos y luces de diversos colores.

Esta obra, que se ha presentado en múltiples museos del mundo, está repleta de energía, profundidad, estructuras luminosas con unos efectos entre lo imposible, lo mágico y lo galáctico, según aquellos que han podido adentrarse en estos espacios de la artista.

«Infinity Mirrors», según la página web de la artista japonesa, está compuesta por miles de colores iluminados parpadeando a la velocidad de la luz, ¿no es esta la ilusión de la vida en nuestro mundo transitorio?», describe.

Kusama comenzó a hacer acumulaciones o «esculturas suaves» a principios de la década de 1960, estos elementos le sirvieron como precursores importantes de sus «Infinity Mirror Rooms». Estos trabajos apuntan a un desarrollo crucial que eventualmente transformó su producción basada en procesos de la repetición física a la reproducción fotográfica a la reflexión instantánea, según su portal web.

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