CONTRAPLANO | Tema musical Nro. 1 en popularidad

CONTRAPLANO | Tema musical Nro. 1 en popularidad

Hay un tema musical que hasta el día de hoy es el más conocido entre todos los venezolanos y podría decir, sin temor a equivocación, que es el más popular de todos los tiempos. Ese tema no está en Itunes, Spotify, Pandora, ni aparece en los charts de música, mucho menos en la revista Billboard, pero es sin duda un canto que, desde los más pequeños hasta los ancianos en nuestro país, lo conocen de memoria, lo cantan y nunca lo olvidan, se trata del himno nacional.

Por Juan C. Wessolossky

Un canto que representa el orgullo de un país, no sólo por su significado histórico, sino que ha sido el único de nuestros símbolos patrios, que el chavismo nunca ha podido cambiar. Sí, el chavismo, ese régimen maniático y sociópata que quiere destruir toda nuestra nuestra historia.

En esa locura descomunal, la dictadura se inspiró tanto que, por puro complejo, ha querido hasta cambiar la cara del libertador. De repente Bolívar no podía ser blanco, mucho menos tener facciones españolas, ya que eso los hacía rabiar y palidecer cada vez que lo veían en cualquier edificio gubernamental, y que más oficial que Miraflores, el Palacio Legislativo y el Tribunal Supremo de Justicia. Por eso, había que mentir, sin importar que la otra nariz perfiladísima, símbolo de la mentira infantil, los perseguía a donde iban. En fin, había que inventar un show e intentar tener la exclusividad de nuestra historia, pero lo más importante es que nadie les ha creído y la verdadera imagen de Bolívar está en nuestra memoria, de manera muy fuerte y eso nunca cambiará; por eso digo que han querido, pero no han podido. Tomando eso en cuenta, tampoco podrán cambiar nuestras ganas de ser libres, aunque detrás de todo ese complejo esté siempre el objetivo de acabar con todo lo que signifique libertad, democracia, cultura e historia de Venezuela.

Como dije antes, en medio de toda esta revuelta rabiosa y resentida contra otros símbolos patrióticos, se ha salvado el himno nacional. Un canto que muchas veces la gente lo canta a todo pulmón, pero últimamente también a sotto voce, como si lo cantara un náufrago aferrado a una tabla de salvación, en medio de un mar lleno de tiburones; que muy bien representa a todos los insensatos que se mueven en los círculos cercanos al poder, para seguir amasando más riqueza ajena y/o por miedo a lo que los espera.

El himno nacional de Venezuela está relacionado con el primer intento de los venezolanos de poder alcanzar la independencia y como todo ciudadano de este país sabe se titula: “Gloria al Bravo Pueblo”; con una lírica escrita por el periodista y médico Vicente Salias en 1810 y una música compuesta más adelante por el músico Juan José Landaeta.

Escrituras del Himno Nacional de Venezuela
Juan José Landaeta

Vicente Salias

Desde hace más dos siglos, el venezolano ha sentido una gran emoción o ha soltado alguna lágrima al escuchar o interpretar nuestro himno nacional. Muchas veces son emociones conectadas con las hazañas deportivas, eventos o noticias muy importantes que causan un gran impacto o un gran sentimiento en todos nosotros. Hay eventos clásicos en la actualidad, donde los venezolanos se unen, sin distingo de ningún tipo, a entonarlo con fuerza; uno es cuando vemos a los jugadores de fútbol de la Vinotinto, cantando, unidos y abrazados, algunos con los ojos abiertos y otros cerrados, como visualizando ya el triunfo para todo un país y muchas veces acompañados, en una sola voz, por los miles de fanáticos que acuden al stadium. Otro momento sucede cada vez que accionamos la nueva causa libertadora, ya sea en Venezuela o en cualquier plaza o calle del mundo, donde todo un pueblo, al unísono, lo entona para exigirle a los que controlan el poder, con o sin uniforme militar, que se larguen y que nos dejen recuperar el país, para conseguir nuevamente el sendero de paz y prosperidad que todos anhelamos.

Las palabras “abajo cadenas”; es una metáfora del deseo que tenían los patriotas de soltarse de las ataduras impuestas por los españoles de la colonia; esas mismas palabras que deberíamos cantar con fuerza, para que hoy se vayan cubanos, rusos, chinos e iraníes, que están en nuestras tierras con una tarea de destrucción e intromisión por parte de sus gobiernos.

El desastre en nuestro país es evidente y ya no hay un venezolano, que en algún rincón del país no sufra el deterioro de lo humanamente básico, como la falta de agua, electricidad, comida, medicamentos, servicios básicos, y ahora se suma la falta de gasolina. Sí, la gasolina, en un país petrolero, con las reservas más grande del mundo, pero lamentablemente cubanizado, que es realmente el gran aporte de este socialismo del siglo XXI.

Esta semana, una mujer, de unos 83 años, caraqueña, pero que hoy vive en Maturín, cansada y obstinada por tanta tragedia quería salir a protestar, pero los diferentes miembros de su familia le decían: mamá, abuela, quédese tranquila, no salga por favor. Sin embargo, la mujer mayor insistía con sus pocas fuerzas, que ella tenía que salir a protestar, que no podía quedarse callada, y entre algunas risas que causó en la familia por la terquedad, la dejaron salir para ver que iba a hacer. Así que la señora, lentamente salió a la puerta y ahí casi al borde de la acera, inmersa en el gran calor de Monagas, comenzó a cantar el himno nacional, de una manera que la familia no pudo evitar las lágrimas; a continuación, un fragmento de ese audio:

Carmen Brito de Villalba, una mujer que como enfermera dedicó la mayor parte de su vida a atender a los más adoloridos, salió a entonar el “Gloria al Bravo Pueblo” en medio del calor, la tragedia y la soledad. Al terminar de cantar levantó su cara y se quedó mirando al cielo por varios segundos y hubo un gran silencio en la familia. En esa mirada perdida que nadie entendió, la frase “Y desde el Empíreo, el Supremo Autor, un sublime aliento al pueblo infundió” apareció, y puede ser interpretada como una referencia a lo superior, a Dios; era un grito silente de desespero y de socorro, como si fuese parte de una obra teatral. Al final antes de bajar ese telón imaginario, Carmen entró y la siguió toda la familia hasta cerrarse por completo la puerta de madera de su casa en Maturín.

El día que cantemos con alegría y lágrimas de emoción el “Gloria al Bravo Pueblo” al lograr la tan ansiada libertad; será un momento de doble orgullo porque debemos recordar que es el único símbolo patrio que los usurpadores nunca pudieron ni podrán cambiar. 

Carmen Brito de Villalba, con ese canto que casi nadie escuchó, representa esa inagotable protesta de todas las mujeres venezolanas, valientes, atrevidas, que día a día salen a protestar; especialmente a su gremio, a las enfermeras del país que nos han dado no sólo cuidados, mucho más en estos tiempos de pandemia, sino una gran lección de valor. A todas ellas hay que cantarles el canto más popular de nuestra historia, “Gloria al Bravo Pueblo”.

Que la educación y la cultura tengan en el próximo gobierno democrático su mayor presupuesto, solo así volveremos a hacer un gran país.

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