¿Qué pasa si Donald Trump abandona la carrera presidencial?

Foto: AFP / Mandel Ngan

Nunca un candidato presidencial estadounidense ha fallecido o se ha visto forzado a retirarse de la carrera tan cerca de una elección. Pero la hospitalización de Donald Trump por coronavirus un mes antes de las elecciones ha hecho surgir la pregunta de qué pasaría si algo así llegara a ocurrir.

A continuación una mirada a escenarios potenciales en el caso de que algún nominado abandone la competencia: El Congreso fija la fecha de la elección y esta ya fue establecida, como manda la ley estadounidense, para el martes siguiente al primer lunes de noviembre.

Tanto el Senado controlado por los republicanos como la mayoría demócrata en la Cámara de Representantes tendrían que estar de acuerdo en posponerla.

«No veo que vaya a ocurrir», dijo Capri Cafaro, antigua legisladora demócrata del senado de Ohio que da clases en la American University. «Es poco probable que una mayoría demócrata quiera posponer la elección».

Tanto el Partido Republicano de Trump como el Partido Demócrata de Biden tienen reglas sobre cómo llenar un eventual vacío en la nominación presidencial.

En el caso de los republicanos, los 168 miembros del Comité Nacional Republicano podrían votar para seleccionar a un reemplazo. También podrían acordar realizar de nuevo su convención de más de 2.500 delegados para seleccionar un nuevo candidato, pero el tiempo probablemente no lo haría viable.

Una mayoría simple sería lo único necesario para elegir a un nuevo candidato en esos escenarios.

En el caso de los demócratas, un nuevo candidato presidencial sería seleccionado por los casi 450 miembros del Comité Nacional Demócrata.

«El problema a este punto es que estamos tan avanzados en la elección de 2020 que las papeletas ya están impresas e incluso gente ya ha votado», dijo Cafaro.

«Realmente no hay tiempo suficiente para reimprimir papeletas que digan Mike Pence o Kamala Harris», agregó, refiriéndose a los candidatos republicano y demócrata a la vicepresidencia.

Aunque en Estados Unidos se realiza una votación popular, el presidente es elegido por una mayoría absoluta de los 538 miembros del Colegio Electoral.

En todos los estados menos dos (Nebraska y Maine), el candidato que gana la mayoría del voto popular allí se lleva todos los electores del estado.

Nada en la Constitución obliga a los electores a votar de una forma u otra, pero la Corte Suprema determinó en julio que los estados podrían multar a electores que le representen en el Colegio Electoral y que no respeten el voto popular.

Los miembros del Colegio Electoral se reunirán en sus respectivos estados el 14 de diciembre y votarán por el presidente y vicepresidente.

En el caso de que un candidato muera o se retire antes de que el Colegio Electoral realice su votación, las cosas podrían complicarse.

Las leyes de cada estado se activarían, pero en teoría cada partido podría dirigir a sus electores a votar por un candidato reemplazante.

El 6 de enero de 2021, el Congreso debe certificar los resultados y el ganador debe ser investido como presidente el 20 de enero.

Con información de AFP y Clarín

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