Régimen de Maduro habría pagado 50 millones de dólares para evitar sanciones

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Associated Press (AP) reveló este lunes 22 de junio que el régimen de Nicolás Maduro habría pagado al congresista norteamericano David Rivera la astronómica suma de 50 millones de dólares con el objetivo de mantener a raya las sanciones del gobierno de los Estados Unidos a Venezuela.

La agencia de noticias informó que el régimen también intentó reclutar al entonces congresista Pete Sessions, con la intención de negociar una reunión con el CEO de la petrolera Exxon Mobil.

Un alto funcionario de Petróleos de Venezuela envió un correo al republicano el 08 de junio de 2017 «en busca de su ayuda para organizar una reunión entre el ministro de Petróleo del régimen de Maduro y Darren Woods».

Todo esto con el objetivo de «atraer a Exxon de regreso a Venezuela, luego de una ausencia de una década, y activar el dinamismo de la industria petrolera» del país, un salvavidas para Maduro. Agregó que el correo electrónico, que fue visto por la agencia de noticias, ha sido compartido con la policía federal de Estados Unidos.

El pago se hizo por un contrato de tres meses de «trabajo de consultoría» para una unidad estadounidense de Pdvsa, un negocio que actualmente está siendo investigado por fiscales federales en Miami porque nunca se registró como agente de un gobierno extranjero, ni mucho menos se vinculó al régimen de Maduro.

Sin embargo, no queda claro cómo Sessions, quien actualmente está como candidato para el Congreso, actuó sobre la solicitud, aunque no respondió directamente al correo electrónico, en cualquier caso, Exxon rechazó la solicitud de reunión hecha en Dallas.

Pero Sessions participó en otros esfuerzos de mediación en Venezuela durante los próximos 15 meses.

A instancias del magnate de los medios de comunicación venezolanos, Raúl Gorrín, que se convertiría en uno de los principales fugitivos de Estados Unidos, viajó en secreto a Caracas en abril de 2018 para reunirse con Maduro.

Gorrín estuvo presente en la reunión y Rivera se desempeñó como traductor, dijo una tercera persona familiarizada con la visita, también bajo condición de anonimato.

Unos meses después, Sessions llamó por teléfono al líder socialista Rudy Giuliani, abogado personal del presidente de Estados Unidos, al mismo tiempo que ambos hombres estaban involucrados en otro esfuerzo diplomático en la sombra para despedir al embajador de los Estados Unidos en Ucrania.

Si bien no hay indicios de que Sessions se haya beneficiado del contrato de consultoría de Rivera, los esfuerzos de los dos hombres se superpusieron, con los mismos interlocutores, y en ocasiones parecían alineados.

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