En automágico con Dr. G | Preguntas que transforman

DrG

iHola, y feliz presente! Como siempre agradecida de que hayas llegado una vez más a mi columna semanal. Espero de corazón que mis escritos estén añadiendo valor a tu experiencia. Y si es así, déjame un comentario en mi último post de Instagram.

Hoy te quiero regalar tres preguntas que yo me hago casi a diario. Estas preguntas me ayudan a mantenerme en coherencia y alineada con mi mejor ser. Aquí van…

Pregunta #1 ¿Cuáles rutinas estoy haciendo ahora, que limitan mi experiencia de vida? Es decir, qué cosas hago en mi cotidiano que no me llenan, y que no aportan nada bueno a mi objetivo final de vida.

Cuando nos tomamos el tiempo para evaluar nuestra cotidianidad y filtrar dónde ponemos nuestra energía, empezamos a hacer menos cosas sin valor, paramos de complacer al externo, y conectamos con aquello que sí nos llena de ilusión. El problema está en que muy pocas veces nos detenemos a sentirnos en medio de nuestras rutinas, y pasamos desapercibidas las señales de inestabilidad e incoherencia dentro de nosotras mismas. No somos “capaces” de bajar el ritmo por miedo a perder control, y no es sino hasta cuando tenemos un gran dolor de cabeza, o una gripe severa que nos vemos forzados a parar. Créeme que sé de lo que hablo.

Que tal si cada día le ponemos un poco más de atención a nuestra rutinas y empezamos a cambiar en un 5% cada una de ellas. Todo puede mejorar. Imagínate la aventura de empezar cada día con la ilusión de hacer cosas diferentes.

Pregunta # 2: ¿Estoy viviendo mi vida de acuerdo a mis expectativas o las expectativas de otros? Seguro me has escuchado decir, DEJA DE SER BOMBILLO DE PORCHE. Es decir, deja de ser luz para afuera, y oscuridad para adentro. Es hora de ser esa lamparita de la mesita de noche, que alumbra con precisión aquello que tenemos en frente, nuestra vida.

Si no sabes contestar esta pregunta, toma un papel y empieza a escribir todas esas frases comunes que repites cada día, y luego empieza a recordar quién las decía. Por ejemplo, en mi casa siempre escuche: “el dinero no crece en la matas”, “nadie aprende en cabeza ajena”, “no le cuentes tus cosas a nadie”…etc. Estoy segura de que el 90% de la frases que usas comúnmente las escuchaste en casa de tus padres (icomo yo!). Pero no me quiero meter en ese terreno – al menos no en este artículo. Lo que quiero que hagas es que te preguntes si realmente esas frases son válidas para ti ahora o no, y si has vivido con expectativas prestadas. Cuando empezamos a mirarnos y a sentirnos, empezamos a ver las cosas con mayor claridad. Las sombras empiezan a aclararse, y comienza nuestra verdadera transformación. Te invito a vivir de acuerdo a tus propias expectativas. Pregúntate cada día ¿qué deseo hoy de mí para mí?

Y finalmente….

Pregunta # 3: ¿Quién soy sin mis roles? Si me quitan el papel de madre, hija, hermana, esposa, profesional, ¿quién soy?

Si sientes miedo con solo el hecho de pensar que ya no tienes uno de tus roles, te invito a que pienses (y sientas) las sensaciones que eso te produce, y que explores el porqué de ese miedo. Realmente te duele el no tener ese rol, o lo que te preocupa es la incertidumbre del cambio. Cuando somos capaces de responder a esta pregunta desde la paz, es porque hemos entendido el poder de ponernos en primer lugar, de crear límites saludables, y de reconocernos como protagonistas de nuestro cuento.

Con cariño,

Dr. G

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