¿Envío de gasolina de Wilmer Ruperti a Venezuela ocasionó dimisión de ministro en Trinidad y Tobago?

gasolina

El ministro de servicios públicos de Trinidad y Tobago, Robert Le Hunte, dimitió el pasado 15 de mayo tras fuertes disputas dentro del gabinete, luego de que se produjeran acusaciones masivas sobre supuestas reuniones con la vicepresidenta del régimen, Delcy Rodríguez y el presidente de Petróleos de Venezuela (PDVSA), Asdrúbal Chávez.

En este sentido Le Hunte aclaró que su renuncia es el resultado de un «conflicto profesional en las posiciones políticas», sin especificar qué tipo de conflicto o problemas tuvo. Posteriormente el Primer Ministro de Trinidad y Tobago aceptó la renuncia del dirigente con el siguiente comunicado:

«El primer ministro acepta la renuncia de Robert Le Hunte.

El Primer Ministro de la República de Trinidad y Tobago, Dr. Honorable Keith Rowley, aceptó la renuncia del Ministro de Servicios Públicos Robert Le Hunte.

La renuncia entró en vigencia ayer, 16 de mayo de 2020.

El Primer Ministro está en el proceso de hacer los ajustes necesarios como consecuencia de la renuncia de Le Hunte.»

¿Fue Ruperti la causa?

La información fue dada a conocer por Caribbean News Global y reveló que «un día después de la visita de los funcionarios, el 28 de marzo, la petrolera estatal trinitaria Paria Fuel Trading Company, recibió un pedido de 150 mil barriles de gasolina de parte de un comprador inusual: ES Euro Shipping SA».

Sin embargo, ES Euro Shipping, con registro en Suiza es propiedad del hijo de Wilmer Ruperti, José Guillermo Ruperti, requirió la compra de 100 mil barriles de gasolina de 95 y 92 octanos, cuyo destino final sería la isla de San Eustaquio, en las Antillas menores.

Pero los problemas empezaron cuando la empresa de José Gregorio pidiera a Paria la autorización para que la empresa venezolana IC Global participara en la operación. Las alarmas se encendieron y la gerencia de Paria se comunicó directamente con José Guillermo para advertirle que, según las cláusulas del contrato, de ningún modo ese combustible podía terminar en Venezuela (por las sanciones).

En este sentido Ruperti (hijo) respondió que fue una confusión y que solo pidieron una recomendación de la empresa, pero que el destino final del combustible nunca sería Venezuela.

El pasado 21 de abril de que el buque Aldan partiera, Ruperti (hijo) envió un e-mail a Paria para cambiar el destino del envío: quería que el cargamento fuese entregado ahora en Aruba, aclarando nuevamente que el envío no sería para Venezuela.

El pasado 26 de abril se produjo la presunta llegada de un cargamento de 150.000 barriles de gasolina enviados por Wilmer Ruperti, siendo Aldan el barco que transportó la carga y Maroil Trading, empresa de Ruperti, la que vendió los barriles.

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