@cincuentasticas | Compárate con quién eras antes, no con otras personas

Minin Arevalo

Cuando leí esto en el perfil de Instagram de mi amigo Osvaldo Castillo, me quedé absolutamente paralizada por al menos cinco minutos dándole vueltas a esa idea. A veces pasamos tanto tiempo comparándonos con otros, deseando tener lo que los demás tienen, sintiéndonos menos o más que los demás.

Pero, cuántas veces miramos al pasado y nos ponemos a pensar en quiénes éramos antes y quiénes somos ahora. No se trata de buscar un látigo para fustigarnos si en este instante no estamos tan bien como lo estuvimos tiempo atrás; si bajamos un escalón o si ascendimos tres peldaños. No es para juzgarnos. No.

Es para ver con ojos de amor nuestra propia evolución. Probablemente, estemos mejor ahora. Hayamos logrado, al menos en parte nuestros sueños. Hayamos avanzado, crecido y nos sintamos llenos de un orgullo inmenso. Pero, qué pasa si no. 

En cualquiera de ambos casos lo que necesitamos hacer es tratarnos con compasividad y empatía. Antes éramos. Hoy, somos. Lo que sea que hayamos hecho en el pasado lo hicimos de acuerdo a nuestro más alto nivel de consciencia para ese instante y por eso es que te pido que no te fustigues, sino que evalúes los por qué. 

Entender justamente qué nos pasó y por qué estamos aquí y ahora, seguramente va a tener un excelente balance a nuestro favor. Probablemente antes eras una empleada rutilante con varios ceros a la derecha en tu cuenta de banco y hoy, te veas como una artesana a quien apenas le alcanza el dinero para estar al día en las cuentas. En vez de lamentarte, agradécete.

Sí, agradece haber dado un paso al frente por tu propia autorealización. Por haberte permitido trabajar por ti, por lo que crees y por lo que quieres. Y eso, te juro, tiene mucho más valor que aquel montón de ceros. 

Entonces, si en vez de compararte con los demás, con la más delgada, la más alta, más rica, saludable, con la que tiene un esposo con yate, la de la casa más grande, la que viaja más veces al año o la que tiene solo productos de marcas famosas, te haces un autoanálisis evolutivo, no solo estarás siendo mucho más justa contigo misma, sino que también lo serás con las circunstancias que te han tocado vivir y te han hecho ser exactamente quien eres ahora. 

En mi caso, cuando pienso en la mujer que era cuando llegué a este hermoso y gran país en el que decidí vivir y me veo ahora, solo observo avance, realización, empuje, determinación. Por eso, me veo con bondad, bendigo mi camino y le doy gracias al cielo.

Ya no me importa todo cuanto dejé atrás, todo cuanto perdí, me quitaron de las manos. Lo que me robaron y me arrancaron malamente. Tampoco veo a la gente con la que me rodeaba que no era la correcta. En este momento, siento que todo eso era necesario para llegar hasta este punto.

Era preciso para lograr cada contacto en mi libreta de teléfonos, cada seguidor en mis redes sociales, cada amiga y amigo que me envía un mensaje hermoso, cada persona a la que le hago mentoría en sus negocios. Era absolutamente imprescindible para voletar por la ventana y ver el lago, para recostarme en mi cama cada noche al lado del hombre que amo y con quien elegí estar; para hacerle un delicioso almuerzo a mi hijo o para salir a pasear sin mortificaciones con mi perro.

Tenía que pasar por todo para que pudieras ser parte de mí, de mi emprendimiento y de mis productos. Para que te leyeras en este artículo que escribí pensando en gente como tú.

Así que agradezco. Elevo mis ojos al cielo y doy gracias. Gracias por lo que fui. Me perdono cualquier error cometido, porque lo hice de acuerdo con lo que creía que era mejor en el momento que fue hecho. Me aplaudo por cada logro y me felicito por cada idea.

Cuando me comparo con esa mujer que fui, solo puedo alegrarme del mundo que me he creado.

Haz tu balance. Agradécete y bendícete. Y por favor, no te vuelvas a comparar. Eres única e irrepetible, con tus aciertos y desaciertos.

Ni a ti ni a mí, ya nos quitan lo baila’o.

Nos leemos el jueves y recuerda seguirme en @cincuentasticas o visitarme en mi sitio web www.cincuentasticas.club 

Foto: @reneferret

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