@cincuentasticas|Instagram: ¿Un tablero de inspiración o ese señor maluco que me hace sentir horrenda?

Minín Arévalo

La que me diga que no pasa por lo menos media hora al día pegada de la pantalla de su teléfono hurgando en la vida de los demás a través de la red social del momento, o me está mintiendo o, definitivamente, no es de este planeta. Y no lo digo desde el punto de vista de la frivolidad. Para nada. Sino que una de las actividades del momento, es sin duda alguna, estar en las redes sociales. 

Así como antaño lo era ver la televisión o escuchar la radio para estar informado, hoy en día lo es tener una cuenta en Instagram. De hecho, hasta hace poco, Facebook era el periódico por excelencia, pero eso también está quedando atrás. Desde hace más de un año, Instagram es el medio de comunicación más completo. Y lo es porque conjuga todo. Tiene las historias, que es esa parte incluso divertida donde las personas narran eso, la historia de sus vidas, de una forma más amena y rapidita y que casi no necesita ningún tipo de interacción de nuestra parte para enterarnos de qué está pasando con ellos. 

En Instagram es muy fácil digerir la información. Yo asocio esto a lo que hace mucho tiempo Marshall Mcluhan llamó «un medio caliente o de alta definición», porque nos lo da todo sin que tengamos nada que hacer. Tiene televisión a través de IGTV, las ya mencionadas historias y una revista, con el llamado feed que es el propio Instagram. Allí, nos babeamos viendo a nuestras estrellas favoritas, se nos hace agua la boca con recetas fantásticas, aprendemos a hacer postres, a construir barcos, coser camisas, bailar ritmos diversos y a hacer retos hasta ridículos. Es un tablero en el que podemos inspirarnos para cortarnos el cabello, elegir un look para una boda, aprender a maquillarnos, vestir la mesa, decorar la casa, ponerle el nombre a una mascota… En fin, Instagram da para eso y para mucho más.

Sí, da incluso para que te deprimas. Así como lo lees. Porque si eres de espíritu pobre o tienes la moral bajita en estos días porque comiste más de la cuenta o te salieron unas cuantas patas de gallo después de haber cumplido más de 50 años, ver esos mujerones con cuerpos de hipo en esa malvada red social va a hacer que te hundas en tus miserias.

Entonces querida mía yo te recomiendo que te lo tomes con soda. Te doy un consejo yo que hago como maestra en esto de dar clases para que las cincuentonas fantásticas le saquen el jugo al la red social. Toma una clase para que aprendas a brillar en la red. Busca un pilar de contenido. Toma unas fotos súper chévere, escribe unos textos de infarto, búscate unos hashtags ganadores y comienza a publicar. Gana seguidores, interactúa. Coméntale los post a los demás, responde los comentarios que te hagan a ti, dale likes a tus amigos y a los que no lo son también. Interactúa. Haz comunidad y disfruta. Las redes son para eso, para hacer networking. Para conocer personas, pero sobre todo para disfrutar. Arrugas tenemos todas. Kilos demás le sobran a más de una, pero la vida siempre es sabrosa y te aseguro que tú tienes algo que nadie más tiene y a que a más de uno le encantará leer en Instagram y que por eso les encantará seguirte.

De momento, búscame en @cincuentasticas y coméntame. Dime que me leíste y te sigo. Comencemos a interactuar y seamos felices. A fin de cuentas, con kilos y con arrugas, bonitas o poco agraciadas, estamos vivas y la vida sigue.

iNos leemos el próximo jueves!

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