CONTRAPLANO | Adiós a los grandes

Cinema Paradiso

Por Juan C Wessolossky 

Sonaban los acordes de un violín, mientras el genio de la música para el cine, Ennio Morricone, un compositor que admiraba mucho, un grande de la música para el cine, le decía adiós al mundo de la creación musical y de vida. Mientras escuchaba el poder y la emoción que produce la música del gran Morricone, con esos acordes sublimes que despiertan muchos sentimientos, me llega la noticia que uno de los mejores actores venezolanos, Daniel Alvarado; no sólo un gran artista sino mejor ser humano según muchos testimonios, ha decido descansar; y en un segundo recordé a Daniel Alvarado a caballo en “Desnudo con Naranjas” de Luis Alberto Lamata, gritar:”…díganle que el capitán se cansó de tanta guerra carajo”, era la imagen del capitán sin nombre cabalgando y en busca de un poco de paz. 

Estamos viviendo una época de incertidumbres, de sentimientos a flor de piel y donde hemos tenido que cambiar nuestras costumbres, superar noticias inesperadas y eventos desagradables; al parecer el mundo cambia a pasos acelerados y no está dispuesto a esperar por nadie. De esas noticias sorpresivas, en estos días también nos dijo adiós, Santiago Euternache, mejor conocido como Santy, a quien en su momento fue bautizado, por su versatilidad, como el “showman de Venezuela”; un ser humano que admiré por su capacidad para reinventarse no sólo como artista, mucho más importante como ser humano.

En este mundo del arte  siempre me ha resultado difícil hacer esas famosas listas de las mejores obras o los mejores artistas, pero en estos días que tres grandes se marchan, pienso que, sin duda, una de estas piezas que uno puede ofrecer para honrarlos, dentro del género romántico, con una carga simple y poética, es “Cinema Paradiso”; una joya de la cinematografía italiana y mundial que logra su importancia por su mensaje de amor, y ojalá estos tres seres humanos y artistas, lleguen en paz y que tengan la misma sorpresa de Totó en Cinema Paradiso; cuando ya convertido en un reconocido director de cine, descubre que el hombre que más influyó en su vida se ha despedido dejándole con un collage de besos cinematográficos; besos que se dieron todos los protagonistas de las películas que vieron juntos; besos que representan una muestra de amor, nostalgia y cariño, y además, de fondo, con la extraordinaria música que compuso el maestro Ennio Morricone. 

El maestro Ennio Morricone

Ennio Morricone fue un músico que llegó a escribir unas 500 bandas sonoras y fue el creador de la música original de películas inolvidables como La MisiónCinema Paradiso, Los intocables de Eliot Ness o Novecento, aquel western llamado El bueno, el Malo y el Feo;  ganador de dos premios Oscar, uno de ellos honorífico por su extraordinaria trayectoria. Recientemente Ennio Morricone fue galardonado el pasado 5 de junio con el premio Princesa de Asturias de Las Artes 2020 por haber enriquecido “con su talento cientos de películas’. Ese día dijo: “He elegido escribir música como una forma de comunicación. La música, de hecho, sin que haya nadie que la escuche, no tiene sentido”. 

No podía rendir mejor homenaje al adiós de un gran actor como Daniel Alvarado y escribir sobre su legado, que escuchando música de Morricone, de un genio a otro genio; que aunque nunca se hayan conocido ni hayan nacido en el mismo país, ambos están en camino al mismo lugar, al mundo de la verdad que deben ser recibidos como lo que son dos grandes artistas, ya tres con la partida de Santy.

Daniel Alvarado junto a Lourdes Valera en una escen de “Desnudo con naranjas”

Daniel Alvarado era uno de esos actores no sólo con un gran talento, sino un gran artista, que para mí en el significado puro de la palabra tiene una dimensión mucho mayor. Un intérprete comprometido con sus personajes, que siempre sumaba al equipo, una rareza entre los venezolanos, con un gran respeto a sus compañeros actores, y mucho más era su consideración hacia el personal de producción y técnico. Daniel Alvarado ya había hecho teatro y había aparecido en la pantalla chica, cuando en 1984 sorprendió a Venezuela con su interpretación como el Capitán Mauricio Lofriego en La Dueña, de José Ignacio Cabrujas y Julio C. Mármol; una telenovela del canal del estado, que marcaría un punto y aparte en las producciones venezolanas, y que noche a noche les robaba la audiencia a los canales comerciales. Volviendo a las famosas listas de las mejores obras o producciones, La Dueña protagonizada por Daniel Alvarado y Amanda Gutiérrez siempre estará entre las mejores telenovelas de la televisión venezolana. 

Daniel Alvarado se diferenciaba del resto porque no era un protagonista típico, no era lo que llaman un galán, más bien si nos basamos en estereotipos, tenía rasgos de contrafigura, de actor recio, pero nada de eso importó, no permitió ser encasillado porque era un actor que se ganaba su espacio y reconocimiento a punta de talento, esfuerzo propio y haciendo el bien, para mí Daniel Alvarado era uno de los grandes.

Tengo un especial recuerdo por sus personajes en el cine, en películas, especialmente como “Macu, La Mujer del Policía”, entre las tres películas más taquilleras del cine nacional, y por supuesto por su capitán sin nombre en “Desnudo con Naranjas”, un personaje y un trabajo que lo hizo ganar el premio al mejor actor en tres importantes festivales de cine como Biarritz en Francia, New Mexico y Sochi en Rusia; así llegaba la interpretación de Daniel Alvarado que ganó como mejor actor, en tres festivales de cine que hablaban lenguas diferentes al español.

Daniel Alvarado junto a su familia

Días previos a esta triste noticia había conversado con José Verdalles, manager de actores y hombre de medios, para proponerle a Daniel Alvarado un proyecto para cine; ya se había concertado la reunión, pero se atravesó la pandemia y el toque de queda hizo complicado la misma. Daniel Alvarado era un actor que admiraba y como dije anteriormente con el que quería trabajar, pero eso ya no podrá ser, lamentablemente para mí, pero me complace mucho haber disfrutado su trabajo, como lo dije anteriormente; uno de esas interpretaciones lo hizo junto a mi esposa, la actriz Lucy Orta en “El perdón de los pecados”, quien me dijo: “trabajar en un set con Daniel era sencillamente la alegría pura, lo máximo y estoy segura que esa opinión es unánime”

Santiago Aurteneche en compañía de la actriz Miriam Ochoa

Ya en el camino que toman los artistas, que no debe ser muy diferente al de otros seres humanos, se apura Santiago Aurteneche, mejor conocido como Santy, en una época el “showman de Venezuela”, animador de “Disco Fiebre” en VTV, que además fue actor de varias telenovelas, entre las que recuerdo están “Abigail”, “Las Amazonas” y “Guadalupe”, esta última ya viviendo en Miami. Además hizo cine y teatro musical por ser un gran cantante. Recuerdo que Santy, hace algunos años, estaba muy enfermo, pero recibió un trasplante de riñón en el Hospital Jackson de Miami que le salvó la vida. Una anécdota, año después Santy tuvo en accidente de tránsito que increíblemente le salvaría nuevamente la vida porque cuando ingresó al hospital los médicos se dieron cuenta que estaba tomando una medicina para evitar el rechazo del trasplante con una dosis equivocada que si no hubiese sido por el accidente hubiese muerto sin saber del error. Santy, además de artista, ante el poco trabajo que había en el medio televisivo en Miami, quería hacer algo que pudiese ayudar a otros y fue así cómo decidió trabajar como Foster Parent; que les daba hogar a niños, mucho de ellos que no podían vivir con sus padres, además de educarlos y criarlos, una labor que pocos conocían pero que habla de su grandeza.

Santiago Aurteneche, en compañía de su familia

Ahora ya nada estará basado en hechos reales o sobre una ficción, se trata de ir al origen, a la creación pura, que llegará en esta oportunidad acompañado de una genialidad musical. 

A los tres grandes feliz viaje.

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