Eduardo Sapene | Los lunes todos sabían de caballos

Eduardo Sapene | Los lunes todos sabían de caballos
Hipódromo La Rinconada. Caracas, Venezuela

Durante más de un siglo las carreras de caballo eran para los venezolanos el entretenimiento favorito.

La historia de las carreras de caballos en Caracas se remonta a los años 1839-1840, siendo Presidente de la República José Antonio Páez, se realizaban carreras de caballos en una improvisada pista cerca del Matadero de Caracas.

Por el amor a la Hípica y su insistencia dentro del gobierno del Presidente Cipriano Castro, Gustavo J. Sanabria desde su posición como Gobernador Político y Militar del Distrito Federal, logra que con todo éxito se inaugure en 1908 el Hipódromo de El Paraíso. El Vicepresidente de la República General Juan Vicente Gómez asistió ese día, dando inicio así a la época hípica de LA GOMERA.

En sus inicios, las carreras de caballo eran un evento social en donde se daba cita lo más granado de la sociedad venezolana, pero con el transcurrir de los años la afición del hipismo fue creciendo hasta convertirse en el evento de mayor popularidad entre los caraqueños.

Tal fue ese éxito de las carreras de caballos que “El viejo hipódromo de El Paraíso” como cariñosamente lo llamaban los caraqueños se quedó corto en la capacidad de recibir en sus instalaciones a los miles de fanáticos que asistían semanalmente a los distintos programas de carrera, por lo que fue sustituido por un alarde de la modernidad para aquel entonces: El Hipódromo de La Rinconada.

La Rinconada es un circuito para carreras de caballos  situado en Coche, un barrio del sur de Caracas, Venezuela  que fue inaugurado el 5 de julio de 1959.

Pero no es de hípica nuestro artículo de hoy, sólo quería crear el ambiente para que quienes no son venezolanos entiendan el significado del siguiente dicho popular entre mis conciudadanos: “Los lunes todos saben de caballos”.

Con esa expresión se hace una ironía de aquellas personas que después de que ocurre algún hecho suelen hacer análisis y críticas negativas que creen profundas de las causas de lo ocurrido, cosa que no hubiesen podido hacer antes de que las cosas ocurrieran. Son los llamados “pronosticadores del pasado” o también “árbitros de tribuna”.

Si los lunes se decía que todos sabían de caballos porque conocían los resultados, ahora surgen los que “los lunes saben de política”. Son aquellos personajes que, por lo general, nunca han tenido responsabilidades de gobernar o mucho menos de dirigir la política de un país, cosa que no sería malo si lo hicieran entre sus amigos o en familia, pero que, lamentablemente, lo hacen públicamente, a través de las redes sociales y en muchos casos, por su afán de notoriedad dañan reputaciones, generan matrices de opinión con premisas falsas y confunden a quienes los escuchan o leen.

Ciertamente, la democracia, es hasta ahora el único sistema de gobierno que permite la discusión de las ideas, el contraste de opiniones y el disenso entre ciudadanos con ideologías diferentes, pero esa cualidad no debe ser confundida con un derecho, que se abrogan algunos, de que la crítica destructiva es más importante que el aporte constructivo que se pueda hacer de la crítica.

Hay algo que yo, como periodista, he denominado “La aritmética política”, basado en las operaciones aritméticas que aprendimos en el colegio o liceo y que es perfectamente aplicable a nuestros gobernantes: Un buen gobernante es aquel que suma y multiplica y por lo contrario un mal gobernante es aquel que sólo resta y divide.

Los venezolanos llevamos 21 años del llamado “Chavismo-Madurismo” en donde hemos sufrido de la peor aritmética política en nuestra vida republicana. Ahora, cuando tenemos la oportunidad de cambiar los destinos de nuestra patria no permitamos más agentes de restas y divisiones y apoyemos con todas nuestras fuerzas a quienes deseen sumar y multiplicar los esfuerzos por recuperar al país.

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