Eduardo Sapene | ¿Quién manda en Venezuela?

Eduardo Sapene

Me imagino lo difícil que debe ser para una persona que no conozca, ni haya vivido nunca en Venezuela, que no tenga ni amigos ni parientes en ese país, entender las noticias que a diario le llegan y que por contradictorias y hasta por insólitas se convierten en verdaderos acertijos.

¿Cómo explicarle, por ejemplo, a un Hawaiano que en Venezuela hay dos presidentes, dos asambleas nacionales, dos tribunales de justicia y que todos afirman que son legítimos en el desempeño de sus funciones?

Todo comenzó con la llegada de Hugo Chávez al poder en 1999 y la implementación de un plan preconcebido y cuidadosamente estudiado con el fin último de acabar con las instituciones democráticas tradicionales y crear en su lugar otras instituciones de fácil control y manejo por parte del nuevo gobernante.

El Congreso Nacional de ser un organismo bicameral pasó a convertirse en una Asamblea Nacional unicameral porque resultaba más fácil controlar a un grupo de diputados que tener que  pasar el filtro adicional del senado de la república.

El segundo movimiento estratégico fue el de hacer una nueva constitución nacional, a la medida de los requerimientos del autócrata, a través de una Asamblea Nacional Constituyente conformada en su mayoría por constituyentistas afectos a Chávez.

Y así, sucesivamente, las instituciones tradicionales fueron yendo modificadas y desvirtuadas en su esencia, para que la llamada separación de poderes que debe existir en toda democracia no fuera un impedimento para la implementación del llamado Socialismo del Siglo XXI, nuevo sistema de gobierno diseñado en El Foro de Sao Paulo por Fidel Castro, Luís Inacio Lula Da Silva y el propio Hugo Chávez.

La otra institución que fue transformada por Chávez a su llegada a Miraflores fue la militar. Las fuerzas armadas fueron transformadas, en un tiempo relativamente breve, en un partido político al servicio de la llamada Revolución y a los efectivos militares que hasta el momento estaban subordinados al poder civil  y que eran cuerpos no deliberantes y apolíticos se les autorizó para tales funciones, con el agravante que a diferencia de los partidos civiles tradicionales el control de las armas de la nación sigue estando en manos de ellos. 

Para suerte de Chávez y sus colaboradores los precios del petróleo fueron incrementándose año a año y llegaron a superar la barrera de los cien dólares por barril en varias ocasiones, lo que permitió que las ya malogradas instituciones fueran penetradas por la corrupción y definitivamente sometidas a las órdenes de Miraflores.

Con instituciones debilitadas y corrompidas, con militares al servicio del régimen, con medios de comunicación cerrados y perseguidos sus periodistas, con líderes de oposición igualmente perseguidos, encarcelados y exiliados el terreno estaba abonado para que entraran otros actores a escena: El Narcotráfico y los grupos terroristas llegaron para quedarse.

Venezuela dejó de ser un país de tránsito de la droga para convertirse en un importante socio del negocio, con nuevas conexiones con mercados en europa y el medio oriente.

Con los grupos guerrilleros y terroristas pasó algo similar al convertirse el territorio nacional en refugio seguro para sus componentes y al régimen actual en un importante socio, protector y custodio.

Esto ha llevado a una repartición de territorios y de intereses que como decíamos al inicio no es fácil de entender para alguien que no conozca o no viva en Venezuela. 

El ministro de Defensa del régimen, Vladimir Padrino López, amenazó este 5 de Julio que la oposición venezolana no será poder político mientras siga la actual Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB).

Padrino López lanzó estas declaraciones antes de los actos por el Día de Independencia, donde reiteró que “nunca más” los partidos podrán aspirar al Parlamento 

“No pasarán, no serán poder político jamás en la vida mientras exista una Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) como la que hoy tenemos, antiimperialista, revolucionaria… yo creo que es bueno que lo entiendan”, señaló, lo que nos llevó a formularnos la pregunta con que titulamos esta columna: ¿Quién manda en Venezuela?

Algunos opinan que con esas declaraciones Padrino López se estaría garantizando, con Maduro, su permanencia en el Ministerio de la Defensa por un periodo más. Otros opinan lo contrario y dicen que es un claro mensaje de Padrino a Maduro en donde le recuerda que el poder está en manos de los militares, que es una dictadura de facto, y que él es realmente quien manda en Venezuela porque tiene las armas.

Tristemente la cosa va más allá, en Venezuela mandan los socios de negocios del Chavismo: Rusia,China, Irán y Cuba a la cabeza, además de los carteles de la droga, los grupos terroristas y la delincuencia organizada. Padrino y Maduro son solo marionetas de ese esquema macabro.

Lo más grave de todo es que el caso Venezuela pareciera encajar en el esquema del llamado “Nuevo Orden Mundial” bajo la identificación del movimento globalista que tiene como fin último la destrucción de la llamada “Civilización Occidental” y su conjunto de valores y principios para dar paso a una nueva civilización con una sola religión, una sola moneda y un mismo gobierno para todos.

¡Amanecerá y veremos!

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