Escritos Nocturnos | Una versión inexistente

Diosdado Cabello

Diosdado Cabello está en las mismas que Hugo Chávez, tratando de cumplir con los otros, con los mirones, mientras él muere

Por Bernardo Jurado

Una versión inexistente y con mucha constancia insisten en mantener un modelo económico y social aberrante. Supuestamente se le ha diagnosticado a Diosdado Cabello Covid-19. Supuestamente está hospitalizado. De acuerdo a la aguda y siempre bien informada periodista Maybort Petit, se encuentra hospitalizado e intubado en el Hospital Militar, pero sacan una pantomima con mono tricolor y mascarilla frente a su casa, arguyendo que todo va bien. Sí, es una versión inexistente.

Antes de la pandemia, una ex mía, que todavía sigue y sigue enganchada en el pasado, me llama, mientras yo entraba a una recepción con motivo a la presentación de un libro. Confieso que fue incómodo ver su nombre en el celular y pensé que lo más seguro es que fuera una emergencia porque teníamos mucho tiempo sin comunicación, y atendí.  

Llegué a la conclusión que el humano se engancha en cosas que ya no existen, en pasados que no le dejan crecer, surgir, seguir, arguye y hasta puede asegurar que el tiempo no ha pasado y yo creo que es un problema psicológico. -«Porque tú en 1492 cuando llegó Cristóbal Colón me dijiste que tal cosa«. Y yo solo guardando silencio y pensando por qué tendría yo que calarme este absurdo. Que a las damas ni con el pétalo de una rosa. Que tú eres un caballero. Que está muy dolida y debe ser porque solo se quedó con un apartamento y un par de carros. –«Porque yo sé quién eres, te conozco hace treinta años, me dijo con evidente odio«.            

Queridos lectores, mucha gente de nuestro pasado, solamente conoce una pequeña versión de nosotros que ya y gracias a Dios, pues, no existe, porque el que no esté cambiando, el que no tenga hambre de leer, de aprender, de progresar, de ser mejor persona, me temo que ya esta muerto y esta ex, asume que me conoce muy bien y tenemos algo así como catorce años sin vernos.

Debo confesarle a esta ex, que asegura no me lee, que ya no soy el mismo, ahora me temo que soy un poco mejor o tal vez peor para sus estándares y de eso deseo hablarles. En la vida yo no estoy ni estaré tratando de cumplir con los estándares de otros sino los míos, porque sería vivir una vida que no me corresponde y de la cual no tengo control.    

El caso de Hugo Chávez primero y ahora Diosdado Cabello, son icónicos porque todos saben que Chávez no murió cuando dijeron ni cómo dijeron y Diosdado está en las mismas, tratando de cumplir con los otros, con los mirones, mientras él muere. Me temo que son versiones inexistentes de lo que para mí sería el buen vivir, pero cada quien vive como quiere, de acuerdo a sus propios conceptos, de acuerdo a sus propias posibilidades, de acuerdo con sus propios afectos y odios.            

Esto del vivir es divertido, porque como dijera mi padrino Ramón Ortíz: «Se debe aprender a vivir, porque morir sabemos todos«, y me temo que en esta materia tanto Chávez, como Diosdado Cabello, se encuentran reprobados.

Bernardo Jurado es el autor de ‘La fragancia de la rebelión’ y ocho libros más, todos a la venta en Amazon y las más prestigiosas librerías de Miami y el mundo.

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