Háblame de tu libro | La renuncia a la historia personal

Háblame de tu libro | La renuncia a la historia personal

Y cargamos a la espalda esa inmensa bolsa negra llena de basura, de la basura del pasado y no podemos andar ligeros por esta corta vida que nos ha tocado porque nos obligamos a seguir jugando el papel de antes, sin entender que lo único constante es el cambio y paso a explicarlo mejor, solo en el pequeño punto del dinero y allí voy

Por Bernardo Jurado

Se instala en nuestra mente cosas que aprendimos o mejor dicho, mal aprendimos en la infancia, dichos de algunos padres o personas influyentes como los siguientes. ‘Es que nosotros somos pobres pero honestos’ y allí voy porque en mi caso personal y en el de muchos de ustedes mis amables lectores, nunca han sido pobres, porque la pobreza no es la falta de dinero sino la falta de esperanza. ¿Es que tú crees que el dinero nace en los árboles? Y resulta que esta castrante oración tampoco es correcta porque el dinero es excelente, debemos hacer las paces con él, debemos amarlo porque nos ayuda y es la mejor manera de pagar servicios. No, el dinero no nace en los árboles se debe trabajar desde la mente del millonario que llevamos dentro y luego ponerlo en la acción.

 ‘En la vida todo no es dinero’, sí, de eso estoy seguro. También está la familia, las relaciones, la salud, el amor y podríamos seguir, pero la calidad de todos los anteriores depende en buena parte del dinero y lo vuelvo a explicar: sin dinero ¿cómo vamos a pagar la casa para la familia, los estudios, la comida, los carros, la ropa?

Mis queridos lectores dejémonos de tonterías, el dinero es lo mejor que nos puede pasar en la vida y otro pusilánime me preguntará: ¿y el éxito no cuenta? Y yo le contestaría: Malas noticias, porque el éxito se mide con el termómetro del dinero y pongamos un ejemplo: es que él es un hombre exitoso, posee tres postgrados en los que se graduó cum laude, además ha hecho un doctorado en derecho comparado y todo antes de los sesenta años. Cualquier persona al conocer al doctor y verle llegar en su vehículo destartalado de 1972, con la ropa raída, como ahora mismo pasa en Venezuela, podría preguntarse ¿y para que estudiar tanto?, claro que sí, porque una cosa no excluye a la otra, insisto, no son excluyentes y ahora pregunto yo ¿Qué prefieres: los brazos o las piernas?, elige, rápido, recuerda que los brazos no lo son todo, con piernas solamente tienes, elige.

Suelten la bolsa de basura y comiencen a educarse financieramente, a tomar decisiones, a estudiar la prosperidad como si de un experimento se tratara, a leer sobre la vida de Henry Ford, de Carnegie, Rockefeller, Kennedy, Warren Buffet, Tony Robbins, sí, la vida de esos que como todos no heredaron sino el deseo irrefrenable de ser millonarios, de prosperar en todo orden, porque no se puede dar lo que no se tiene y sus conductas ayudaron a sus países.

Sí, el dinero es el mejor termómetro del éxito y aquellos que opinan lo contrario, seguramente no tienen mucho.

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