ASÍ ES | Y el mundo se paró…

Carlos Núñez García

A cuantos de nosotros nos ha pasado que, estando en sitios abiertos, vemos a los lejos que hay una nube negra y se siente incluso que hay un torrencial aguacero… y nos decimos: “Gracias a Dios esa lluvia está lejos” y hacemos caso omiso, y de repente estamos empapados!

Sin anestesia pasamos a ser parte de una estadística mundial, nos invadió el pánico y la incertidumbre al constatar que el mundo estaba en modo”pausa”, el mundo se Paró… y se nos reactivó la fibra interior, el mundo fue convocado a dejar de buscar fuera lo que tiene dentro: conciencia y sobre todo solidaridad, y quizás a aprender de ello.

El gran enemigo, un estornudo, fue capaz a través de un mortal virus, frenar y poner en pausa grandes transformaciones que se ocurrían en el mundo, a tal punto de que están prácticamente en un segundo plano y me atrevería a afirmar que están olvidadas. ¿Se acuerdan del Brexit? Durante unos tres años prácticamente no se oía hablar de otra cosa en Reino Unido;  la guerra de Siria;  las elecciones en EE UU;  Yemen; los incendios de Australia, la eminente caída de la dictadura en Venezuela… eran temas comunes al mundo global, ahora cada quien que entierre a sus muertos. El mundo se debate entre la pandemia, unas nuevas previsiones sobre la economía mundial y el hambre en los países más pobres, como consecuencia del coronavirus.

Abusando de mis amigos, les pedí me acompañaran en esta especie de tertulia escrita, aprovechando esta cuarentena –que será de mucho mas de 40 días -o distanciamiento social- término muy desagradable para mi gusto-, los cuales, haciendo gala de su pensamiento y mucha amabilidad me acompañan en este análisis. Así que tipo Zoom y sin excusa por el tiempo me brindaron su opinión, las cuales traigo a la mesa para que también usted amigo lector se incorpore y opine, sin límite alguno.

Les pregunté: Desde su ángulo, ¿qué representa para ustedes el título de la columna? ‘Y el mundo se paró’:

Así el querido amigo y Psicólogo René J. Izquierdo, me envió estas excelentes líneas:

 “El mundo paró, el externo, el circundante, el ajeno; y comenzó la oportunidad, como nunca, de que arranque el mundo propio, el íntimo, el del ensimismamiento, el del encuentro con nuestros pensamientos y emociones. Ahora no es tan fácil diluirnos en el ruido y estrés del mundo, el mundo paró, ahora nos escuchamos, nos repensamos, a unos les enriquece y a otros les enloquece, son dos polos de la misma experiencia; tener “tiempo libre”, un tiempo libre que antes solía estar ocupado por hobbies y entretenimiento, ahora es libre por fuerza mayor. Paradójicamente, esta extraña e inusual experiencia de “no hacer nada” es el abono fértil para “hacer mucho”, para pensar y sentir, para evaluar y planificar, para meditar y orar, para disfrutar al mejor amigo o enfrentar al peor enemigo; a uno mismo. Un mundo en paro es inusual, tanto como el escarbar en nuestras luces y sombras, este mundo en paro es un reto del que emergeremos reconstruidos o destruidos, pero en ningún caso iguales.” …

Es de tal profundidad que parece una profecía, un anuncio de lo que seremos si aprendemos la lección, porque de lo contrario solo estamos teniendo unas raras vacaciones: encerrados, sin turismo, no restaurantes… Gracias René…

No podía dejar pasar esta gran oportunidad de molestar a mi buen amigo y hermano, el Dr. Antonio Ecarri Bolívar, embajador de Venezuela en España, quien a lo largo de su carrera política ha demostrado que siempre estuvo destinado a grandes tareas dentro de nuestra Venezuela, me escribe como sigue:

El mundo se paró y no se sabe si, cuando se reanuden las actividades, vamos a ser mejores o a insistir en los errores, en las guerras, en los gobiernos totalitarios y en la conculcación de las libertades fundamentales del hombre.  Si no insistimos, en la inveterada conducta humana, de tropezar dos veces con la misma piedra, deberíamos habernos enriquecido, intelectual y políticamente con esta pandemia, haber reflexionado desde el confinamiento para ser mejores. Y ser mejores significa dejar a un lado el empeño de dominar a nuestros semejantes con gobiernos represivos, conculcadores de los màs elementales derechos humanos y dedicarnos, más bien, a impulsar gobiernos y sociedades más libres, democráticas y solidarias. Después de esta pandemia que va a ser también una crisis económica, seguro estoy que los defensores acérrimos de la planificación estatista, surgirán de nuevo para tratar de conculcar la libertad y la democracia en el mundo. Salgámosle al paso, vamos a confrontarlos y derrotarlos…como siempre!

Invoquemos la doctrina Betancourt para tender un cordón profiláctico contra las dictaduras de Cuba, Nicaragua y Venezuela que son las únicas que quedan en nuestro Continente. iMuchos saludos y manos a la obra!”

Gracias Antonio, no podía ser mejor enfocado el tema, se necesita enfrentar seriamente esta vieja pandemia política que escogió dirigir al mundo desde el terror, la corrupción y el terrorismo de estado, valiéndose de la fragilidad humana y el consumismo, vendiéndoles el sueño de ser ricos fácilmente, para luego hacer del hambre de los pueblos, la política principal de sus actuaciones. iManos a la obra compañero!

Ahora le toca al turno, al escritor, cineasta, productor y director de televisión, Juan Carlos Wessolosky, mi compañero de programas, de tertulias y pare de contar, con quien me unen sueños y proyectos de vida. Le dije Presi –como cariñosamente nos llamamos- dígame su opinión, la cual fue la siguiente:

“El mundo se paró y eso mismo vivieron Einstein y Mandela. En su momento Einstein dijo: -“Sin crisis no hay méritos. Es en la crisis donde aflora lo mejor de cada uno…”

Sí, el mundo se detuvo, esto implica revalorizar conceptos, reinventarnos y ser creativos. No ha sido la primera vez que el mundo ha vivido una parálisis y un cambio mundial; podría mencionar, por ejemplo, la pandemia de 1918, la I y II Guerra Mundial, la desaparición de la URSS, la caída del muro de Berlín o la de las Torres Gemelas. Sin embargo, esta es la parada global más grande que conoce la humanidad en la era moderna y ya aprendimos a revalorizar cosas sencillas, como el placer de darle un abrazo a tu prójimo o cambiar nuestros “role models”, al entender que un médico o un investigador tiene más o el mismo valor que un artista o un deportista. Por otro lado, esta crisis también nos exige encontrar el balance entre una máquina y el ser humano, entre el bienestar social y el económico, entre el yo y el nosotros. Razón tenía Mandela: “La educación es el arma más poderosa para cambiar el mundo”. Ahora, el gran reto de la humanidad será el mismo de siempre, el sentido común...

Gracias Presi, la gran enseñanza de las crisis es que nos obliga a generar soluciones, esta vez mucho más en serio, porque cuando el marco del problema puede ser perder la vida, nos toca un poco más allá de la vanidad a la que estamos acostumbrados, iun abrazo!

Proseguí mi ruta de opiniones, y se me ocurrió consultar a un personaje que parece que no moja, buen analista  y dueño de un gran sentido del humor, que lo caracteriza. Me refiero a Víctor Manuel Lacruz, quien sin dudar me envía su pensamiento como comerciante:

Más allá de las explicaciones biológicas y/o científicas, que hasta ahora NO me convencen del todo, considero que la causa ha sido y será, las deficientes medidas de prevención y por ende la respuesta por parte de los gobiernos, desde siempre…

Viviendo en USA no dejan de revolotear en mi azotea (cabeza) las teorías de conspiración, pero para eso necesitamos un blog completo... Ahora bien, lamentablemente muchos han perdido hasta la vida, mientras otros han sido beneficiados, incluido el planeta mismo.

La economía y por ende el comercio, no están exentos de esta tragedia mundial, siendo una de las estructuras fundamentales o la más, para el desarrollo y/o evolución de las naciones. Han sido semanas, meses, en donde la mayoría de los negocios han cesado su producción, dejando de obtener ganancias y peor aún, generando pérdidas cuantiosas e irreparables, reflejadas inevitablemente en el trabajador y su economía familiar. Incertidumbre, tristeza, visión, fortaleza y esperanza.”

Qué gran verdad Víctor, ¿cómo van a hacer para aguantar esta “pela” los pequeños comerciantes? Sin embargo el espíritu de lucha los ha llevado a luchar y reinventarse, con las nuevas tecnologías y la solidaridad, aunado al gran esfuerzo de cada uno de ellos, cantarán victoria… te copio: Fortaleza, esperanza y fe… ¡Gracias!

Roberto Villani, un experto en materia de bienes raíces, amigo entrañable, buen analista, conocedor y luchador entre otras, entra en el cajón de bateo y me escribe:

“Definitivamente cómo todos los renglones de la economía, el real estate no escapó del estancamiento producto del Covid-19. 

Aunque este renglón ha sido afectado en varias oportunidades recientes y  pudo salir a flote, no puedo dudar que esta crisis es mucho más profunda porque conlleva el temor natural de los inversionistas del ramo, incluyendo bancos y otras instituciones financieras. Como todo, se reactivará, se llegará a normalizar, a corto o a mediano plazo, pero quedará mucha enseñanza de esto.

Y aunque personalmente pienso que este virus se les escapó de las manos a los chinos por su nefasta política de esconder las noticias que le afectan (comportamiento de Venezuela, Cuba, Nicaragua, lo demuestra) y el daño masivo que alcanzaron ha sido de repercusiones inimaginables.

Sin embargo cabe señalar y  ver todo el lado positivo, es una cuestión de supervivencia. Los medios de comunicación en su mayoría no han hecho su trabajo bien, solo amarillismo y sensacionalismo.

Consecuencias de la cuarentena positivas: Mejora ambiental, obediencia, tiempo familiar, innovación tecnológica educacional, menos agresividad, rescate de valores, credo, fraternidad, creatividad económica, solidaridad, y un sin fin de aspectos que habíamos perdido u olvidado. Un simple abrazo, tendrá connotaciones nunca antes sentidas por nosotros. Vamos a un mundo mejor!!!«

Grande Robert, el ser positivo es la mejor herramienta para enfrentar y reinventarnos, y comparto contigo el tema de los medios, parece que el buen periodismo es el que más miedo trasmita, el que más atemorice sin importar las secuelas de ello. Pero también vendrán filtros, serán obviados, no lo dudes.

Quise dejar para el final al decano del periodismo carabobeño, Luis Cisneros Croquer, al viejo roble, el que mantiene la fe intacta a pesar de sus obstáculos, y una pluma de altura, me escribe esta bella y profunda reflexión:

 “Carlos: Olvidar es inexcusable, pues ocurrió y está insepulto por generaciones aquello que desnudó al hombre, sociedad, naciones y familias. Se supo y por debajo de la piel del tiempo, se ocultó el peligro latente, cada día más cerca de todos. Ahora, no sabemos aún hasta cuando, esta nueva pandemia descubierto virus antiguo con nuevo traje, se propaga rápidamente vibrando vidas, paralizando la producción de bienes y servicios esenciales, fracturando los cálculos económicos, encerrándonos, sin empleos mientras que, en los laboratorios del mundo, establecimientos y empresas, fuentes de ganancias crematísticas, pugnan en la competencia de alcanzar prueba convincente de prevención y curación. La propagación del virus une en vida y muerte a las víctimas y sus cuidadores cuya solidaridad y amor al prójimo, nos convence de que esta batalla no está perdida. He ahí la otra lección, la del hombre en su entrega y sacrificio ante quien de pingües y oportunas ganancias. El viento de esta pandemia no ha cedido campo y cuando amaine, los cambios y afectación para unos y otros estará sembrado como enseñanza y condena del olvido, de lo infinitamente pequeños y vulnerables que somos. Venezuela nuestra patria o mejor dicho lo que de ella han dejado quienes la han saqueado, todo es virulencia y apogeo de la inmoralidad con apellido de nuevo siglo, como virus cubanoide, no se encuentra la manera de liberarnos de esta jauría que nos desgarra el alma. Navegamos contra el viento del virus Covid-19, con fe y esperanza”.

Sin comentarios Luis, ¡genial como siempre!

Finalmente, a través de algunas  frases, es para mí la mejor manera de explicar estas reflexiones de tan grandes amigos: Nos distanciamos para sobrevivir, mientras nos moríamos por abrazarnos. Aprendí que tener la razón no es suficiente, es necesario tener la solución allí la diferencia. Siempre será así: La educación va más allá de políticas públicas, es una forma real de salvar la humanidad. Demostrado: Ser útil es más importante que “ser importante”.

Los médicos y enfermeras son los más importantes, perdón, los imprescindibles.

Aprendimos a debatir entre miedo y heroísmo, entre miseria y generosidad, entre chisme y hechos, entre egoísmo y dar…… la auténtica grandeza, la interior. Lo que no podíamos comprar con dinero, volvió a adquirir valor… la paz interior, el amor al prójimo, la solidaridad, la amistad, la familia, la vida…¡La fe en Dios!

¿Saben por qué? Porque de repente la muerte tuvo rostro.

Si  entendemos que la vida cambió, y que los valores más importantes los mal utilizamos a través de los años,  podemos superar la crisis generada por la inmovilidad del planeta… tenemos que hacer se mueva de nuevo, pero en una mejor dirección.

Dedico estas líneas a mi Nieto Carlos Enrique, quien se convirtió en el rayo de luz de la familia desde hace 15 días…

Hasta la próxima.

Carlos Nuñez García

4 COMENTARIOS

  1. Hola Carlucho!
    Gran artículo, Felicitaciones!!!
    Me encantaría añadir, cómo de repente, está paralización del mundo, nos dejó a los Cristianos sin todo lo que nos ofrece la Iglesia para nuestro crecimiento espiritual. Así de pronto no tenemos Eucaristía, algo impensable, ni acceso directo a una orientación. Hemos aprendido a valorar lo que por costumbre teníamos a la disposición y que tantas veces relegabamos con cualquier excusa.
    A muchos que estaban alejados, este paro, los ha acercado a Dios o por lo menos les ha hecho voltear la mirada hacia Él, en eso radica, en mi humilde opinión, el cambio necesario de la humanidad para sacar el mejor provecho a esta tragedia, que en ese cruce de miradas con Dios, nos enganchemos definitivamente a su Amor y descubramos el proyecto para el cual fuimos creados, cada uno desde su trinchera.

    Gran Abrazo!!!

    Anita Núñez García!!!

  2. Lo mas importante, a mi modo de ver las cosas, es la iniciativa de motivar a la gente en dar su opinión al respecto. Esto va a traer como consecuencia que van a seguir analizando e invariablemente se van a ir acercando al efecto maligno que cada persona va a tener que soportar en un futuro no muy lejano pero que al momento invisible. Enorme abrazo. (To be continued…)

  3. Buenos días Carlos.
    Te dejo mi humilde reflexión . Y gracias por permitirme hacerlo.

    *»Y EL MUNDO SE PARO»*
    No sabemos si esta afirmacion pasa a ser una frese vacía en si misma, porque todo apunta a que cada uno de los individuos debemos estar pasando por un preceso de reflexion , auto balance, reconocimiento, reencuentro con nostros mismos. Seguramente, algunos volveremos a tomar control sobre nuestros sentimientos y prioridades reales, apartando el apego a lo material y el Ego; reconociendo lo que verdaderamente tiene valor. AHORA, está es la parte romántica de todo esto, ya que, en el fondo como seres de luz, todos deseamos que sea así, que exista un cambio positivo para la humanidad. Pero eso será todo? Pues, No, lamentó decirte que no será así. Debemos prepararnos para todo lo que viene sin caer en teorías conspirativas, ni religiosas pero si realistas. Ya, se demostró que la humanidad puede sucumbir ante un estornudo y que para doblegarnos no hacen falta las bombas nucleares. Ya el objetivo fue cumplido, sembraron el miedo, y resultó ser el arma paralizante mas poderosa, con el miedo lograron DETENER lo indetenible, EL MUNDO.
    Esperamos volver a la normalidad? Si, pero pienso que no será tan fácil, el proceso continúara con la DESHUMANIZACIÓN, él no contacto, o DISTANCIAMIENTO SOCIAL, como lo llaman en estos días, desconfiaremos de todo y de todos, definitivamente las empresas tendrán que adaptarse y reinventarse para que sus negocios sobrevivan. Desde los restaurantes que ofrecían menú compartido hasta las aerolíneas que incorporaban cada vez más asientos en sus aviones, los hoteles, las fabricas, todos deberán dirigir sus inversiones a minimizar el trabajo del hombre y sustituirlos por máquinas; y la cosa es que la tecnología lo permite, ya existen hasta médicos robot. En consecuencia, cada persona pensante y sensible a lo que ocurre a su alrededor se adaptará y logrará alcanzar sus metas, el resto serán borregos y serán ese costo beneficio que las grandes élites del poder necesitan para sustentar sus ambiciones cada vez más egoístas y ególatras.
    Pero como buena venezolana, aún tengo fe y me aferró a ese lado romántico pensando que cuando esto pase, volveremos más nobles, sensibles, conscientes y responsables de todo aquellos que identificamos, como no aceptables en nosotros mismos durante este tiempo de confinamiento y dispuestos a compartir con el mundo todo aquello que aprendimos y que rescatamos individualmente. Feliz día.

  4. Richard, gracias por tenerme en cuenta compartiendo el artículo de tu amigo Carlos, el cual considero INTERESANTE.

    En resumen:

    Definitivamente no podría existir un nombre más apropiado a su crónica, la cual me atrevo a decir es una reflexión exacta de la realidad que nos circunda.

    Ojalá esta pausa mundial sea una experiencia que enseñe a la sociedad los verdaderos valores: la solidaridad, la familia, la Protección del medio ambiente,etc
    Yo sin embargo no voy tan lejos y me quedaría con algunas oportunidades más tangibles:
    Primero, hay que darle mayor espacio a la tecnología para mejorar el Bienestar y la eficiencia de la economía, reduciendo las necesidades de los desplazamientos: Home office ,educacion a distancia, comercio electrónico etc. Finalmente una buena Solución de la Movilidad. Me chos han aprendido a pagar los servicios, a comprar sin salir de su casa ?
    Segundo, una la lección para quienes no entienden la Economía y aun sueñan con un mundo socialista . Los pobres sufren más cuando Los empresarios pasan trabajo. Todos, desde el Vendedor de la esquina hasta el Empresario, somos parte del capitalismo y debemos
    Luchar juntos por mejorarlo. No hay opción. El Estado es solo el recaudador y administrador del
    Edificio. Ahora entendemos mejor lo
    Que es un Estado autoritario que controla tu mínima Libertad en defensa del “bien comun”.
    Tercero, la humanidad siempre está expuesta a desastres y pandemias. Hay que estar preparados para superarlas no para cambiar ningún modelo económico. Pero más vale actuar con inteligencia y ponderación que dejarse conducir por el pánico y por los intereses de los Políticos. No Todos los países somos iguales y en Colombia, dónde tememos una incidencia baja de morbilidad, y la Emergencia está más o menos controlada, vamos a través del Confinamiento drástico de la economía, hacia un desbarajuste que pagaremos por años.
    Al Menos nos Queda la oportunidad de recuperar a través de una mayor flexibilización laboral, del Impulso al emprendimiento, y de la
    Unidad de propósitos , una economía y una sociedad más pujantes.
    Pero Hay una cruda realidad a enfrentar y es que la Izquierda cosechara a su favor la experiencia con un renovado díscurso populista que culpará al Capitalismo y reivindicará su modelo fracasado.
    Jairo Olmos
    Barranquilla Colombia

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