Orlando Viera-Blanco | ¡Huele a libertad…!

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Cuando un Estado agresor de los derechos fundamentales del hombre pretende blindarse bajo un postulado del Derecho Internacional Público, no-intervenir, no puede ser un acicate

Venezuela entra en una nueva espiral de protestas internas agravadas por las precarias condiciones de vida. Dejó de ser una protesta convencional, convocada, concentrada, planificada, ciudadana, pro-defensa de derechos civiles y políticos para ser sensiblemente espontánea y por la vida. La gente busca sobrevivir. Y concibe que para lograrlo debe acabar con la anomia, que es muerte, peste y miseria.

Venezuela vuelve a ser retina del mundo

A raíz del discurso pronunciado por el presidente [E] Juan Guaidó Márquez ante la Asamblea General de las Naciones Unidas invocando el principio de la responsabilidad de proteger, el deber de socorrer a los pueblos indefensos de dictaduras, el asunto de la injerencia legítima forzosa humanitaria y la revisión de la no-intervención se puso sobre la mesa sin complejos ni tabúes. Hablar de un Estado canalla, forajido y fallido es política y diplomáticamente correcto por humano.

El mundo -en pleno siglo XXI- afectado por una pandemia que deja como secuela una inédita y bizarra dinámica de reagrupación social, económica y política, revisa la agenda de globalizadora, montada en un hornillo de colectivización acrisolada y en una peligrosa horizontalización de las masas. Una dinámica de poder a la caza del control del hombre, de la atomización de la racionalidad y homogeneización de la ideología. El Covid-19 al servicio de la robotización; de reducir la interacción humana a un soviet… El mundo se resiste a terminar como lo anticipó Orwell, metidos todos como cerdos en un corral. Y Venezuela se sacude. El valor superior son los DDHH, la dignidad y el derecho a respirar en libertad por lo que la gente sale obstinadamente a la calle a romper cadenas y decir basta de abusos.

Dejar de ser indiferente…

Cuando el presidente [E] Juan Guaidó le dice al planeta que no seguir indiferentes al dolor del pueblo venezolano, al desplazamiento de casi 6 millones de compatriotas, al derecho de nacer de nuestros niños -que mueren por falta de lactancia, agua, medicamentos y luz en nuestros hospitales-no hay manera de objetarlo. Ni la izquierda más radical deja de avergonzarse. Un pueblo a la deriva que sufre tráfico de sus niños y niñas, de mujeres y sexo en fronteras, a cambio de alcanzar una trocha. Un pueblo atrapado en la violencia, la persecución, el encarcelamiento, la tortura y la segregación […] Juan Guaidó le ha dicho el mundo, no lo digo yo: Lo dice el reciente reporte de la Misión Independiente de Determinación de Hechos de la ONU, por lo que es tiempo de activar los mecanismos de emergencia humanitaria para salvar las vidas de una nación profanada.

En nuestro periplo entre Ginebra y París, fuimos atendidos por representante de la ACDHNU. Por otra parte, la Embajadora de Canadá ante la ONU, CDH y otras Organizaciones Internacionales, Honorable Emb. Leslie Norton, gestionó diplomática y gentilmente, una reunión con Embajadores del Grupo de Lima [Colombia, Guatemala, Costa Rica, Brasil, Chile, Perú, Honduras] quienes demostraron gran receptividad y atención. Venezuela vuelve a estar en la palestra a partir del impactante informe de la F.F.M. El mundo ha quedado perplejo. Las aberraciones sotto voce ahora son una realidad oficial […] La ocasión fue oportuna para aportar nuevas incidencias de violación de DDHH en Venezuela especialmente relacionadas con nuestros retornados, flagrantemente estigmatizados. Adicionalmente informamos del peligro de contagio de Covid-19 de nuestros presos políticos, amén de otros tratos inhumanos, degradantes y crueles volcados sobre nuevos detenidos, médicos, periodistas y activistas.

Queda claro que en la Venezuela ocupada, el ideal de soberanía, de Estado-Nación y autodeterminación, no aplica. Quien hoy pretende la representación del Estado carece de autoridad por ser prácticamente reo de la justicia penal internacional. Eso pesa…

DDHH, no-intervención y CPI

El valor superior de los DDHH no puede quedar atrapado y mutilado por el principio de la no-intervención. Cuando un Estado agresor de los derechos fundamentales del hombre pretende blindarse bajo un postulado del Derecho Internacional Público, no-intervenir, no puede ser un acicate.

Tanto los Comités de trabajo de DDHH como los dignatarios de países del Grupo de Lima, bien coordinados e informados por nuestro cuerpo diplomático, equipo de RREE y Comisionado Presidencial ante la ONU, entienden la impostergable necesidad de encontrar salidas a la crisis venezolana. La justicia universal y la Corte Penal Internacional [CPI] de La Haya quedan en la mira no sólo de las víctimas, sino también de los Órganos Mundiales de DDHH. Es impedir “la somalizacion” del hemisferio. El mundo comprende que está bajo amenaza e impulsa nuevas medidas para la restauración democrática; una vida normal, familiar, digna y paz para los venezolanos.


Como corolario de nuestra visita a despachos en Ginebra y firmas de abogados especialistas en DDHH en París, abocadas pro-bono a la defensa de víctimas venezolanas ante la CPI, podemos concluir que Venezuela vuelve a estar bien acompañada. El presidente [e] Juan Guaidó exhibió al mundo la verdad de nuestra tragedia y la justicia como valor resolutorio. Sus palabras han quedado como una impronta histórica en un momento crucial para nosotros y para la humanidad.

Buenos vientos se avecinan. Sigamos remando juntos y haciendo el trabajo. ¡Huele a Libertad!

Embajador (designado) de Venezuela en Canadá.
@ovierablanco. 

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