@cincuentasticas|A ti, que te defina tu personalidad y tus virtudes

MininArevalo

Y como dice la canción: lo que digan los demás, está de más.

Mucha tinta –si fuera impreso- y megas se han invertido en hablar acerca de las etiquetas que te endilgan los haters. Mi amor, porque no hay nada más fácil en esta vida que hablar de los demás. Si yo me pusiera a recitarte aunque fuera la mitad de las cosas que han dicho de mí, no alcanzaría el ancho de banda de este blog para soportar un escrito tan largo. Y mucho más aún después que cumpliste 45. Porque la gente empieza: “Ay! ¡Pero que vieja estás!” “Chica, ese mal humor tuyo tiene que ser la menopausia” –como si eso fuera una enfermedad horrible y de la cual estar avergonzada. Y así, dale y sigue.

Entonces, hoy me provocó hablar contigo de esas cosas que no debes permitir que definan tu vida, porque te lo juro por este puñado de cruces, que no lo hacen. 

Vamos una por una. Y si tienes otra que yo no ponga, pues me la escribes en los comentarios y la debatimos en otro artículo o en un live de Instagram en mi cuenta de @cincuentasticas.

Tu trabajo. Esta es una de las primeras cosas que no debe ni marcarte, ni definirte. Puedes ser la CEO de la empresa más grande y poderosa del mundo un día y al siguiente dejarlo todo para ir a recoger arroz en los campos de la China (mosca con el Coronavirus, eso sí). Pero en una cosa o en la otra, eres siempre tú. La que siente, ríe y llora. La que padece y sueña. Así que no le pares si limpias vidrios, si trabajas en un ascensor, si pelas papas o si eres presidenta de una nación. A fin de cuentas, el empleo pasa y tu esencia queda.

Tu peso. Me revienta la gente que cuando estás pasada de peso te dicen: “estás gorrrrrrrrrrda”, así con muchas erres y entonación de guácala. Primero, porque no es preciso que te digan esa odiosidad, porque en tu casa hay espejos y eres tú quien sabe la talla de pantalones que usa y segundo, porque la balanza sube y baja y eso no determina cuánto eres y cuánto vales. Consejo de oro: cuando te digan gorda, mándalos para la porra. Si no te libera del peso, al menos te entra un fresquito.

Tus errores del pasado. A esto solo le puedo agregar un pasaje de la Biblia: ‘el que esté libre de pecado, que lance la primera piedra’.

La opinión de otros. Una de las cosas más populares y que todo el mundo cree que lo define, es precisamente lo que dicen los demás. Lo que ellos piensan de ti es solo eso: lo que ellos piensan. Y recuerda que tal práctica obedece a lo que los psicólogos llaman “proyección”. Ven en ti las porquerías que tienen en sus vidas. Así que es un problema de ellos. No tuyo.

Ah, eso sí; cuando digan que eres maravillosa, espectacular, inteligente y única, créelo porque eso sí es verdad.

Tu edad. Mi amor, tú eres como el buen vino y te pones mejor con los años. Punto final.

Tus followers o número de likes en las redes sociales. De verdad que éste debería ser el último renglón de este artículo, porque no hay cosa menos importante en la vida que eso. Qué importa si te dan o no un “me gusta” o te siguen 20 personas o dos millones. Tu valía está en ti y darles poder a tus seguidores es la peor tontería que puedes cometer. ¿O no eras nadie antes de las redes sociales?

Tus batallas. Pero preferí dejar esta de última, porque 99% de las batallas que luchamos en nuestra vida son circunstanciales y ellas no pueden definirnos ni determinar el curso completo de nuestra existencia. Las situaciones y los trances se superan, sean cuales sean. Entonces, lúchalas y vívelas, pero cuando se terminen diles como a los concursos de talentos: “thank you, next” y a otra cosa, mariposa.

Estamos tan acostumbradas a quejarnos que hemos dejado de lado la extraordinaria práctica que teníamos cuando éramos niños: la de contarnos nuestras alegrías y no parar de reír. 

Por eso, cierro como empecé. Tú eres quien eres por tus talentos. Te define tu avasalladora personalidad y el chorro de talentos que tienes. Y cada vez que algo de lo anterior te ataque, pon un disco de Mecano –se me cayó la cédula- y cánta a todo pulmón: “lo que digan los demás, está de más”.

Nos leemos en pocos días!

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