Cómo controlar tus pensamientos, reconstruir tu cerebro y convertirte en un maestro zen

MasterZen

La meditación a menudo se ve como una especie de práctica “comeflor”, sin embargo, la ciencia ha demostrado que una práctica diaria de meditación puede ayudar a reconstruir la materia gris de tu cerebro en tan solo ocho semanas. Además de eso, se ha demostrado que reduce la presión arterial, ayuda con la dieta y reduce la tensión. Para comenzar, selecciona un lugar donde puedas estar completamente solo y sin distracciones. Un lugar aislado en el que no puedas ser interrumpido por el ruido del día durante al menos 20 minutos. Luego, encuentra una posición en la que te sientas cómodo y que puedas respirar profundo fácilmente. No es recomendable acostarse, porque a menudo es demasiado fácil quedarse dormido. Una vez que estés cómodo, respira profundamente y comienza a trabajar individualmente en cada fase a continuación:

1. Conexión

Tómate un momento para comprobar de que todo está realmente conectado. Todo en este planeta está compuesto de materia orgánica. Hoy, puedes encontrar situaciones tensas, puedes encontrarte con alguien que te intimide. Respira hondo, visualiza estas situaciones y date cuenta de que no hay diferencia entre tú y ellos a nivel básico.

Recuerda que todos pasamos por dificultades, todos luchamos con nuestros pensamientos de vez en cuando. Mantener esta visión de las personas y el mundo te ayudará a encontrar una perspectiva y no sentirte demasiado intimidado o desconectado del mundo que te rodea.

2. Gratitud

La gratitud se ha demostrado científicamente que tiene beneficios para la salud. No solo nos convierte en seres humanos en general más felices, sino que también ayuda con el sueño y otros problemas de salud. Tómate unos minutos para pensar e identificar por lo que estás realmente agradecido. La gratitud comienza desde adentro.

¿Estás agradecido por el tipo de persona que eres? ¿Por tu moral? ¿Valores? ¿Tu salud? Luego comienza a moverte externamente. ¿Por qué o por quién estás agradecido? Aprovecha estos momentos para identificar cosas específicas a tu alrededor que te brinden alegría, incluso las sostendrás inconscientemente contigo durante todo el día y aumentará la alegría y la empatía.

3. Perdón

Fue Gandhi quien dijo una vez: “El perdón es un atributo de los fuertes. Los débiles no pueden perdonar”. Tómate unos minutos y piensa en cualquier rencor al que puedas estar aferrándote por pequeño que sea. 

Identifica y conscientiza que esas emociones negativas están ahí y luego comienza a dejarlas ir. Guardar rencor, incluso inconscientemente, puede tener impactos negativos en tu vida cotidiana. Es posible que esto no suceda de una vez, podría llevar tiempo dejar las cosas por completo y sanar estas heridas, pero darse cuenta de que están allí y que no son buenas para ti es el primer paso para la curación. Recuerda, perdonarlos no es para su beneficio. ¡Es para el tuyo! Así que piénselo bien y comienza a dejar rencores que realmente no importan.

4. Visualiza tu día

Piensa en lo que tienes que hacer hoy. Comienza a visualizar tu día desde el momento en que abres los ojos como el mejor día posible. Te levantas y te mueves y las cosas parecen encajar. Elimina esos informes que habías estado posponiendo, entrega la presentación y todos se levantan y aplauden al cierre.

Cuando entras en esa gran reunión de clientes, te saludan con apretones de manos y sonrisas y tu propuesta es aceptada porque conoces a tus clientes. Permitirte ver tu día así a través de tus pensamientos te prepara para lo mejor. Cuando estás pensando en el mejor escenario posible, estás ignorando el peor de los casos y viendo la grandeza potencial en tu día por delante.

5. Visualiza tu futuro

¿Cuáles son tus metas para los próximos tres años? Quieres una casa ¿Un auto nuevo? Tal vez quieras proporcionar algo para tu familia. Tómate este tiempo para ver el futuro que deseas. Ese futuro perfecto donde la vida te ha dado una casa llena y has logrado tus sueños. Visualízalo y cree que puedes llegar allí y ten conciencia plena que a través de tus acciones este futuro se realizará algún día.

6. Bendición

Ahora que te has tomado el tiempo para reconocer por lo que estás agradecido, comienza a perdonar los rencores que puedas tener y mira hacia el futuro e imagina tu día perfecto; comienza a concentrarte en tu respiración. Tómate unos minutos para sentir tu cuerpo relajado y disfruta de un poco de silencio a solas con tus pensamientos. Una vez que sientas que terminaste, levántate y prepárate para abordar el día con una perspectiva completamente nueva, viendo la belleza y el potencial en cada momento.

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