OPINIÓN |Eduardo Sapene | Carteles y Cuarteles

Eduardo_Sapene

El Régimen de Nicolas Maduro se ha mantenido en el poder gracias a dos elementos que impiden una salida democrática a la crisis económica, política y social que enfrenta Venezuela: Los Carteles del tráfico de drogas, que operan a nivel nacional y una cúpula militar, corrupta, que desde los cuarteles engorda sus bolsillos a punta de negocios ilícitos, extorsiones y chantajes, mientras los ciudadanos mueren, literalmente, de hambre. 

Hasta la llegada al poder del teniente coronel Hugo Chávez Frías en 1999, Venezuela era considerado como un país de tránsito de la droga que se producía en Colombia, pero no pasaron muchos años para que Chávez, siguiendo instrucciones de La Habana, diera puerta franca al narcotráfico, las guerrillas y grupos irregulares del vecino país para que establecieran sus laboratorios y campamentos en territorio venezolano. 

Paralelamente, en su estrategia de consolidación del naciente poder absoluto, Chávez convirtió a las fuerzas armadas en un partido político a su servicio y desvirtuó el origen y propósito de sus miembros, como custodios de la soberanía nacional y los obligó a obedecer ordenes de agentes cubanos enviados por Fidel Castro para la creación del naciente Socialismo del Siglo XXI. 

Veinte años después todos conocemos la triste historia de la destrucción de un país hermoso y cómo el sucesor de Chávez ha logrado superar al maestro en tan siniestro propósito. 

Durante muchos años prevaleció una percepción equivocada de lo que ocurría dentro de Venezuela. Al principio se disfrazaban las políticas de estado y se les daba una apariencia de legalidad, pero en su ejecución ya se percibía el carácter dictatorial que había detrás de cada una de ellas. Se cuidaba más el fondo que la forma. 

Los abusos de poder y las violaciones sistemáticas a los derechos humanos de los venezolanos fueron abriendo los ojos a la comunidad internacional, a tal punto que ya la mayoría de naciones libres y democráticas han coincidido en calificar a Nicolás Maduro como dictador y a su régimen como una tiranía.  Países como Rusia, China, Irán y Cuba se mantienen, aún, como socios de negocios del régimen y siguen considerando a Maduro como el legítimo presidente de Venezuela. 

Con el transcurrir de los años, “Carteles” y “Cuarteles” (Altos mandos militares) se fueron fusionando, en una perfecta simbiosis, difícil de separar y que, como afirmábamos al principio, son hoy el único poder que mantiene a Maduro y su régimen, unos por generar los ingresos necesarios para operar y los otros por disponer de las armas para reprimir a la disidencia. 

Estados Unidos y sus aliados consideran al régimen de Maduro como una amenaza para la región y es por ello que decidieron establecer un catálogo de sanciones económicas para evitar la expansión de sus operaciones a otros países y frenar el robo de los dineros de la nación. 

El impresionante despliegue de fuerzas aero-navales que EEUU y sus aliados han emplazado en el caribe tiene como finalidad acabar con las operaciones del narcotráfico en la región y por ende, y por retruque, el financiamiento al régimen de Maduro e inclusive al negocio que las cúpulas militares venezolanas han hecho con sus socios del narcotráfico. 

¿Será este el fin del régimen de Maduro?  Amanecerá y veremos. 

1 COMENTARIO

  1. Excelente Eduardo, por eso que muy bien resumes en tu columna, es que no han podido negociar una salida concertada y pacifica , el nivel de compromiso es muy alto!

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