México es un país “adelantado en cuestión de regulaciones” para realizar su transición hacia el uso de energías limpias y renovables, pero la actual administración no ha mostrado su interés por involucrarse en el proceso, dejándolo en manos de los compradores individuales, es decir, las empresas privadas.

No hemos encontrado todavía un programa que nos parezca positivo, principalmente en la Sener (Secretaría de Energía)”, explicó Luis Romero, Oficial de Energías Renovables del World Wildlife Fund (WWF) en el país, en entrevista con Infobae México.

Romero detalló que se trata de un tema de desorganización. “Apenas están viendo quién va a llevar ciertos temas, el ámbito es muy amplio en el sector energético”, añadió, a pesar de que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador entró en funciones el 1 de diciembre pasado, hace 7 meses y medio.

El WWF presentó esta semana en el país una plataforma, Ren MX, independiente y sin fines de lucro que busca vincular a compradores (empresas) y generadores de electricidad renovable, sin embargo, hasta el momento, la organización no ha encontrado “a nadie” a nivel federal para impulsar el cambio hacia energías limpias.

“Personalmente, creo que esta administración apenas está entrando, creo que no están muy informados” señaló Romero. “En gran parte, creo que es por los recortes que ha habido, aunque sea un ejercicio válido querer ahorrar dinero”, dijo.

Romero se refiere a la política que implementó López Obrador, que llamó de “austeridad republicana”, que redujo el gasto en prácticamente todas las dependencias del gobierno para “ponerle un freno al despilfarre” que se acostumbraba en otras administraciones.

Sin embargo, su plan incluye los recortes de los puestos de trabajo en las diferentes secretarías, aunque, hasta mayo de este año, una de las cuatro dependencias que aumentó sus gastos de las 26 que existen fue, precisamente, la Secretaría de Energía (Sener).

Dicha Secretaría  presentó un incremento del 458% en el gasto con respecto al mismo periodo en 2018, aunque principalmente debido a Petróleos Mexicanos (Pemex), compañía del estado que la actual administración busca impulsar.

Además, a finales de junio, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) firmó un contrato con la Promotora para el Desarrollo Minero de Coahuila (Prodemi) para la adquisición de 330,000 toneladas de carbón mineral con las características técnicas de la Cuenca de Sabinas, en Coahuila.

La CFE también contempla una construcción de cinco centrales a través de un Plan de Expansión de Infraestructura para este año, pero hasta ahora no ha detallado los detalles de las licitaciones ni cuándo se llevarán a cabo.

Sin embargo, para WWF, no hay contradicción entre las decisiones de la CFE ni en querer impulsar una empresa como Pemex y al mismo tiempo querer apostar por energías renovables. El sector energético es muy amplio”, reiteró Romero, “las decisiones son muy amplias”.

La clave está en las decisiones de los usuarios. “Si la política es ir con ese modelo de desarrollo, las empresas tienen un gran poder de decisión para adquirir generadores eólicos y solares, por ejemplo”, explicó. El motivo de su optimismo es que consideró a México un país adelantado en cuestión de regulaciones de este tipo.

“Hay un gran espacio de acción donde las empresas puede influir muy fuerte para fomentar el uso de energías renovables. México es un país adelantado en términos de cómo está avanzada la regulación, es bastante amplia, cubre varias modalidades y hay participación de otros actores diferentes al gobierno”, señaló.

En México, de acuerdo con WWF, ya hay 1,500 empresas que obtienen energía renovable, pero se requieren unas 3,500 más para poder cumplir con las metas impuestas por el gobierno mexicano.

Y es que para 2024, la energía generada en el país procedente de fuentes limpias deberá ser del 35%, cuando actualmente es apenas del 17 por ciento. Para 2050, las metas señalan que el índice deberá ser del 50 por ciento.

“Si pudiera darle una recomendación al gobierno, sería la de continuar con esas metas, que no se pierdan”, señaló Romero. “Las energías renovables son limpias, efectivas y confiables, todos los actores involucrados deberán echar una mano”, completó el entrevistado.

En marzo, el jefe de la  Unidad de Energías Renovables de la Sener, Luis Abelardo González, había dicho que apoyaba una “transición acelerada  hacia la generación, transmisión y uso de energías renovables y limpias, siempre y cuando se contemple la inclusión social”. “La transición va a correr muy rápido y hay voluntad política del gobierno, aseguró en su momento.

Sin embargo, para el WWF, “en lo que ha sido muy clara la administración es que no está en contra, pero por desgracia no está a favor” de las energías renovables, argumentó Romero, que reiteró en el papel de las empresas frente a la desidia gubernamental.

“Creemos que las empresas deben tomar la batuta, usar el 100% de energías renovables, al final del día tenemos una regulación que permite esas interacciones, la mesa está puesta para que se lleve a cabo la compra entre particulares de electricidad”, dijo.

Además, destacó que, a pesar de que en el gobierno federal no han visto señales positivas, sí las han encontrado a nivel estatal. “Estamos firmando alianzas con algunos gobiernos estatales, eso incrementa las voces que participan en el sector, antes las agencias de gobiernos locales no tenían un apartado de energías renovables, ahora sí existen”, concluyó.

El optimismo de WWF lo compartía en 2018 la firma Deloitte, que señalo a mediados del año pasado que la generación de energías renovables aumentará considerablemente en los próximos años “siempre y cuando los mecanismos de la Reforma Energética” se mantengan, algo que el gobierno de López Obrador no ha confirmado.

Para poder acceder a la plataforma de Ren MX, que con un proceso de ocho pasos otorga a las empresas el acceso a guías y herramientas “diseñadas ara definir una estrategia de abastecimiento de energía renovable”, se puede consultar su página web: https://www.ren.mx/registro.

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